Los que se sumen a la obra de Xaz se harán promotores del plan
04 dic 2012 . Actualizado a las 08:54 h.En medio de la anemia generalizada del sector de la construcción, en Oleiros comenzará a construirse el año próximo una nueva urbanización y el primer campo de golf del municipio, en Xaz (Dorneda), que lleva aparejada una promoción de unas 600 viviendas. Los 1,1 millones de metros cuadrados afectados por la operación no están en manos de una única empresa, sino de en torno a 150 propietarios, muchos de los cuáles no tienen claro qué pasará ahora.
¿Qué es una junta de compensación?
Los dueños de los terrenos han sido invitados a participar en un junta compensación a la que muchos ya se han sumado. Una junta de compensación es una figura legal con entidad jurídica propia cuyos integrantes -que han de ser los propietarios del suelo- asumen la ejecución de la urbanización del suelo y reparten obligaciones y cargas.
¿A quién representa?
A aquellos propietarios de una unidad de actuación que, como mínimo, tengan en sus manos el 60 % de los terrenos. Es necesario llegar a ese porcentaje -lo superan en el caso de Oleiros- para poder poner en marcha su cometido, es decir el desarrollo del campo de golf y la urbanización del suelo.
¿Qué obligaciones tiene?
A través de la junta los dueños de parcelas asumen la ejecución de la urbanización del suelo y distribuyen beneficios y cargas derivadas del planeamiento. Redactar el proyecto de urbanización y ejecutar esas obras (traída de agua, luz, y otros servicios), así como ceder los terrenos de uso público ya urbanizados al Ayuntamiento, están entre sus obligaciones. La junta también puede solicitar al Ayuntamiento, por ejemplo, la expropiación forzosa de los terrenos que queden en el área de actuación y cuyos dueños no se hayan adherido.
¿Qué plazo hay para sumarse?
Quienes no lo hayan hecho y deseen hacerlo, tienen hasta finales de mes para sumarse a la junta de compensación. Todos los miembros finales formarán parte de la asamblea -también estará en ella el Ayuntamiento- que tomará las decisiones. El Concello de Oleiros estará representado como un propietario más. Hay 27 que no han aparecido. Si no lo hacen, sus tierras pasarán al Estado.
¿Y si alguien no se apunta?
La junta, con la mayoría de los terrenos, tiene derecho a desarrollar el plan. Quien no esté en ella y no quiera sumarse puede vender sus propiedades a otros. No hace falta que el comprador sea un promotor vinculado al proyecto, puede ser cualquiera. El alcalde, Ángel García Seoane, asegura que hay muchos clientes potenciales para hacerse con parcelas en Dorneda porque se revalorizarán los terrenos. Quienes no participen y no vendan serán expropiados al precio que se fije por sus fincas en la zona. En todo caso, si el afectado no está de acuerdo con la tarifa, será finalmente un tribunal de justiprecio el que decida cuánto vale el metro cuadrado.
¿Cuánto tendrá que pagar cada propietario?
Esa es una pregunta todavía sin respuesta. Cada uno abonará, en función de los terrenos que tenga, una parte proporcional de lo que cueste la urbanización. La cantidad se sabrá cuando esté listo ese proyecto y se contraten las obras.
¿Qué ganará el que participe?
Será accionista, en proporción a su aportación, del futuro campo de golf. También ganará una superficie urbanizable proporcional a la que cada uno tuviera. En esas fincas podrá edificar en su día, si quiere, o venderlas a precio de suelo urbano.
Análisis El futuro del campo de golf de Oleiros