La Xunta ve «fundamentadas» las alegaciones contra Repsol

Dolores Vázquez A CORUÑA / LA VOZ

FIRMAS

CESAR QUIAN

La autorización ambiental del complejo caduca en julio del 2013

23 nov 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

El último movimiento de la Autoridad Portuaria y del Ayuntamiento coruñés para lograr cerrar el traslado a punta Langosteira de la terminal petrolera de Repsol ha recibido el respaldo de la Xunta. Si el miércoles de esta semana gobierno municipal y Puerto presentaban conjuntamente alegaciones a la renovación de la autorización ambiental a la refinería, ayer la Consellería de Medio Ambiente indicó que se analizarán las alegaciones presentadas «co máximo rigor» y emitirá una resolución, aunque ya anunciaba que «as considera ben fundamentadas».

La nueva caja de los truenos entre estas Administraciones con el complejo industrial de Repsol se abre aprovechando que la autorización ambiental para que la petrolera pueda seguir operando caduca en julio del 2013 y la consellería, antes de renovarla, ha abierto un período de consultas de las Administraciones implicadas. Tras el período de tramitación, y de manera previa al análisis de todos los informes y alegaciones que se emitan, la Secretaría Xeral de Calidade e Avaliación Ambiental debe emitir una nueva resolución que establezca los nuevos valores límites de emisión aplicables a las instalaciones, así como los condicionantes de carácter ambiental que puedan redundar en una mejora en el desarrollo de la actividad de la misma, según señalan desde la Xunta.

El Ayuntamiento y el Puerto reclaman que ese permiso ambiental se vincule al traslado de la terminal petrolera que actualmente tiene en el puerto interior. «La compañía deberá presentar una solicitud ante la Autoridad Portuaria para el otorgamiento de una concesión en la nueva terminal de Langosteira, además de definir el nuevo poliducto que conecte el puerto exterior con la refinería» es una de las condiciones que el gobierno local y la Autoridad Portuaria quieren que tome en consideración la Xunta junto con que «la vigencia de la autorización ambiental a Repsol quede supeditada a su traslado al puerto exterior. De hecho, será imprescindible que la empresa establezca plazos concretos para su marcha a Langosteira».

La autorización ambiental con la que cuenta actualmente el complejo industrial de Repsol y que caduca el próximo año se había firmado en el año 2006, pero no contemplaba estas exigencias. Sin embargo, solo un año antes se ponía la primera piedra del puerto exterior de punta Langosteira, una obra cuya construcción siempre se ha justificado por la necesidad de alejar los tráficos peligrosos de la ciudad. El traslado no solo permitiría evitar catástrofes como las del Urquiola o el Aegean Sea a las puertas de la ciudad, ya que todos los petroleros atracarían en la nueva dársena, sino retirar el uso del oleoducto que atraviesa la ciudad desde San Diego hasta la Grela, una cuestión nada desdeñable porque por él pasó el 58,92 % de la mercancía general que el año pasado se movió en el puerto coruñés.