«Mi sueño es llegar a Tercera y ser internacional femenina», explica sobre sus retos
19 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.TRIUNFADORAS raquel ortega orge la árbitra gallega de fútbol en una mayor categoría
Ninguna otra árbitra gallega pita en una liga superior a donde lo hace Raquel Ortega Orge. Vive su primera temporada en Preferente. Hace tres años empezó en el mundillo porque en su círculo de amistades había más colegiados. «En dos meses ya estaba enganchada, ya sabía que era lo que más me gustaba hacer. Desde que terminaba un partido ya estaba esperando el siguiente», explica la colegiada ferrolana nacida en Vigo.
-¿Cómo encajó su familia que se quisiese dedicar al arbitraje?
-Mi madre se quedó extrañada, pero sabe que me gustan todo tipo de cosas.
-¿Tenía sus referentes en el arbitraje?
-Antes, aunque me gustaba el fútbol, no atendía a eso. Ahora veo un partido y ya no me fijo en los jugadores, sino en la colocación del árbitro y ese tipo de cosas. En el colegio de Ferrol tenemos la gran suerte de tener un árbitro en Primera como Ignacio Iglesias Villanueva y era un referente por eso.
-¿En qué campo le gustaría pitar?
-Mi sueño es llegar a Tercera y ser internacional femenina. Pero es muy complicado.
-¿Qué tipo de árbitra es, más dialogante o más distante?
-Un árbitro va evolucionando porque el tiempo y la experiencia te van formando. Intento ser, sobre todo, muy respetuosa al dirigirme a los jugadores, con educación y carácter para que noten que la que que manda en el campo soy yo. Te tienen que respetar igual que tú los respetas a ellos. Siempre me dicen que tengo mucho carácter, pero yo cuando la situación requiere diálogo, hablo más, y de lo contrario, se hace lo que marco y punto.
-¿Sigue habiendo machismo en el fútbol?
-Creo que se mejoró muchísimo, pero algo queda. Resulta raro ver a una mujer arbitrando. En Preferente lo noto más. En Galicia hacía 10 años que no veían a una mujer pitando en esa categoría. De hecho, cuando llego al campo, se piensan que soy la asistente. El delegado le suele dar las fichas a uno de mis compañeros del trío arbitral, y no a mí. Hasta que pones el punto sobre la i y le dices ?delegado, por favor, las fichas?. Entonces se dirige a ti y ya todo va bien.
-¿Recibe muchos insultos, quizá más por ser una mujer?
-El árbitro sabe a lo que se expone. A mucha gente le cuesta respetar las decisiones arbitrales. Siempre escuchas gritos despectivos.
-¿Su hija de seis años la va a ver arbitrar?
-Es una situación algo violenta por todo lo que se dice en un campo. Pitas tú, se dirigen a ti y a veces a una niña le cuesta entender tanto grito. Fue un par de veces a un campo menos conflictivo. Le gusta el arbitraje. Le llama la atención ver a mamá pitando el partido. A veces me imita.
-¿Qué le ha aportado el arbitraje?
-Le debo mucho. Es muy bonito y te da la opción de relacionarte con más gente. Te enfrenta a situaciones en las que te tienes que mejorar, en las que no sabes como salir. Te ayuda a saber llevar mejor la presión.
Vigo, 1985
Jugó al fútbol sala en varios equipos. Con 24 años empezó como árbitra auxiliar, luego dirigió partidos de prebenjamines y benjamines y más tarde debutó en el fútbol modesto.
Es una de las dos únicas árbitras en Preferente. Como estaba lesionada cuando empezó la temporada, solo lleva cuatro partidos en la categoría.
Le atrae sacar carnés de circulación. Tiene el de camión, y le gustaría conseguir el de autobús.