Combates en busca de la gloria

nino soto PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

La marinense Libia Estévez fue este año tercera de España en su categoría (-52 kilos)

09 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Libia Estévez Agulla todavía saborea el tercer puesto logrado en el Campeonato de España de Teakuondo en la categoría cadete. Fue, hasta la fecha, su podio más importante. No lo duda. «Quedé muy contenta», señala en referencia a su participación en el torneo estatal celebrado a finales de octubre en Gandía (Valencia). «Fue una muy buena experiencia». Combatió en la modalidad de menos de 52 kilos, y solo fue superada por Laura Pérez, de Castilla y León, y por la valenciana Estela Oltra.

Con solo 14 años, la marinense tiene un gran futuro por delante sobre el tatami. Cuando se enfunda el kimono, se pone de pie y lucha en el tapiz se siente feliz. Era una niña de 6 años cuando este disciplinado deporte le llamó la atención. Descubrió el arte de las patadas y los pumeses mirando un día la televisión.

«Lo vi por la tele un día y me gustó», recuerda la deportista. Su indudable talento, innato, le permitió amarrar este año una beca para entrenar en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva. «Curiosamente, días más tarde organizaron clases de taekuondo» en el CEIP de Seixo.

Confiesa que sus primeros movimientos sobre el tatami le aburrieron. La monotonía de la técnica casi la llevan a dejar el deporte y aventurarse en otras disciplinas. Todo cambió cuando empezaron los combates. «Al principio me aburría bastante, pero luego empezaron las peleas, el combate», señala Libia Estévez poco después de completar una sesión de entrenamiento vespertina.

De becas y combates

Años más tarde, se inscribió en el Gimnasio Mat´s de Marín y uno de sus responsables, Ángel Torres, enganchó a la de Loira definitivamente al arte marcial. «Allí se basa todo en combates y me gusta así», sostiene Libia.

En la actualidad, la adolescente marinense está pasando por uno de sus mejores momentos deportivos. No se imaginaba que iba a aparecer en la lista de becados del Centro Galego de Tecnificación. «Decían que solo había una plaza y que ya estaba ofrecida», detalla la taekuondista. «Fue un enorme motivo de satisfacción recibir la noticia de que me iba al centro», añade. De hecho, Libia recibió la grata noticia el 5 de septiembre.

Desde entonces, su rutina se ha normalizado. Entrena tres días por la mañana, desde las 10.30 horas hasta las 12. Y al menos dos veces a la semana hay doble sesión. Los entrenamientos por la tarde suelen efectuarse desde las 17 horas hasta las 19.15.

«Cuando tenemos entreno de tarde quedo bastante cansada. Son entrenamientos agotadores», apunta. Las sesiones se centran, sobre todo, en llevar a cabo juegos de combate. El grupo de entrenamiento es reducido, y lo dirige su preparadora, Belén Asensio. Lleva dos años a sus órdenes. Generalmente, se preparan sobre el tapiz a base de disciplina 7 taekuondistas.

Relación con la entrenadora

«Belén es una persona que me aporta seguridad a la hora de competir», precisa la combatiente. «Es la mejor entrenadora que he tenido y me gustaría seguir con ella muchos años». Sin restarle ningún mérito a su instructor en el Gimnasio Mat´s de Marín, Libia parece que ha encontrado a su complemento perfecto sobre el tatami.

Esta semana, Belén Asensio y Libia Estévez preparan a contrarreloj el Campeonato Gallego Júnior, que se disputará mañana en As Pontes. La marinense, por lo tanto, alcanza de forma precoz dicha categoría. Por edad, tendría que competir en la categoría cadete.

«Mi objetivo es regresar con una medalla de bronce o de plata», afirma Libia. «Aunque no conozco mucho a mis rivales».

Sin embargo, el gran sueño de la chica de Loira es ser algún día olímpica. «Con mucho entreno, sacrificio y un pelín de suerte, estaré en unos Juegos», sostiene. Y ya se fija una fecha: 2020. «Tendré 22 años y creo que es factible. Es la edad ideal», resalta.

Al margen del tatami, el kimono y las patadas, Libia es una apasionada por la fotografía. «Me gustaría poder estudiar fotografía», insiste, aunque también le tira un poco el mundo de la moda. En el ámbito deportivo, le gusta, y mucho, el balonmano, y algo menos el fútbol. «El balonmano me gusta, aunque nunca intentaría practicarlo». Pero entre el taekuondo y los estudios -cursa tercero de la ESO-, no le queda mucho tiempo libre en su agenda. «Trato de estar con mis amigas los fines de semana, cuando no hay torneos».

libia estévez agulla taekuondista del mat´s y becada en el centro de tecnificación

desde la base. la promesa