Los remanentes del 2011 cuadruplican el capítulo de obras de este año
05 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Ayuntamiento arrastrará al ejercicio del 2013 una capacidad inversora prácticamente de 16 millones de euros. Son los remanentes de proyectos que han quedado sin ejecutar en ejercicios anteriores y que de momento, al menos en su mayor parte, tampoco se han plasmado en este, con lo que, a estas alturas del año, es más que probable que se trasladarán en su práctica totalidad a la anualidad del 2013. De momento lo ejecutado es poco, pero «trataremos de que se gaste o máis posible» antes de que concluya el ejercicio, afirma la edila de Facenda, Cecilia Sierra.
En mayor o menor medida, este arrastre se produce todos los años. De hecho, este no será el importe más elevado de los últimos ejercicios, aunque en este caso adquiere mayor relevancia dada la importante merma que ha sufrido la capacidad inversora del Concello, pues los casi 16,5 millones de remanentes que quedaron pendientes en el 2011 más que cuadruplican el importe que el presupuesto de este año adjudica para inversiones reales (3,78 millones). Y estas sí están «casi todas en aplicación», sostiene la edila.
Al margen de las complicaciones administrativas o de gestión que pudiera tener alguna de esas inversiones, la acumulación de remanentes se repite por la tardía aprobación de los presupuestos en los últimos años, lo que limita la capacidad de la Administración para concretar las inversiones asignadas a cada anualidad.
Nivel de ejecución
Y el 2012 no fue una excepción. El presupuesto no entró en vigor hasta agosto. Y además coincidió con la demora hasta julio de la aprobación de la liquidación del ejercicio anterior. Sin ese trámite no se puede hacer uso de los remanentes, que todavía se incorporaron al presupuesto de este ejercicio hace dos meses.
Pero Sierra observa que hasta ahora esos arrastres venían en parte también por la forma de presupuestar del bipartito, al programar proyectos en ocasiones sin antes haberlos «atado» del todo con otras Administraciones.
«Se presupuestaba muy alegremente» y los populares, dice, quieren acabar con esa situación tanto para mejorar el nivel de ejecución presupuestaria como para ajustar la asignación de fondos a aquellas iniciativas que realmente estén concertadas, sin flecos pendientes, con otras Administraciones.
El actual gobierno no podrá disponer libremente, sin embargo, de la totalidad de esos remanentes, que en su mayoría son afectados, tienen financiación finalista. Es decir, deben mantener el destino para el que fueron presupuestados, por mucho que el nuevo ejecutivo quisiese marcar otras prioridades. De hecho, solo puede reorientar la inversión de 1,2 millones, según el área de Facenda, aunque tras la ejecución del aval de la finca do Espiño es de suponer que también quedarán liberados los 2,2 millones que el PP había asignado para la puesta en valor de dicha parcela mientras no obtuviese ese ingreso de la empresa. El destino de parte de los fondos reutilizables está todavía sin decidir, según Sierra.