Los plumachos saltan a las islas en la costa de Oleiros

Eduardo Eiroa Millares
E. Eiroa OLEIROS / LA VOZ

FIRMAS

GUSTAVO RIVAS

Ni el mar pone freno a la invasión de plumachos que salpica toda la zona. En Oleiros sufren con especial intensidad ese problema, al que tanto el Ayuntamiento como la Xunta tratan de poner solución a través de un agresivo programa de erradicación en las zonas afectadas por la planta invasora.

El gobierno local puso en marcha un plan para acabar con la especie en las parcelas públicas, donde ya han sido arrancadas y quemadas. Falta que los particulares que todavía no lo han hecho se pongan a la tarea porque la plaga se difunde con gran rapidez y las semillas de las que quedan en pie pueden llegar volver a diseminarse con facilidad por los puntos ya limpios.

El alcalde de Oleiros, Ángel García Seoane, apuntó que espera no tener que multar a nadie por no acatar la orden de eliminar los plumachos de las fincas privadas en las que proliferan.

La Cortaderia selloana es una de las variedades exóticas más invasivas que proliferan en Galicia. Crecen hasta en los tejados y sus semillas se transportan por el aire a kilómetros de distancia. Ni las islas del litoral están a salvo de su presencia.

Desarrollan largas raíces y acabar con ellas resulta especialmente difícil. Existen herbicidas específicos, pero lo más efectivo es arrancarlas.

En Sada, donde también se convirtieron en una auténtica plaga, se empezaron a combatir en el año 2009, eliminando su presencia de las zonas verdes municipales en las que figuraban como plantas ornamentales. Hoy su uso con ese fin está prohibido. Recientemente los nacionalistas sadenses pidieron al Ayuntamiento un plan para su erradicación en la comarca.