23 oct 2012 . Actualizado a las 06:58 h.
Mediado el segundo cuarto apareció Aitana Cuevas en el pabellón de A Xuventude. La ahora integrante del Burgos, en la máxima categoría, repartió besos y abrazos por las gradas y en cuanto tuvo un momento preguntó si ya había jugado Dita. Y la letona sí saltó a la pista. «Fue ella la que quiso jugar y quien nos fue guiando con sus sensaciones», explica Pepe. Liepkane estuvo nueve minutos sobre la pista sin que la espalda le diera problemas.