Los juzgados de Vigo sacarán a subasta en diciembre 3 propiedades que superan el millón y medio de euros con el fin de devolver a sendos bancos los préstamos impagados. Los postores podrán pujar por dos comercios y una casa solariega valorada en casi 5 millones de euros. Con el dinero recaudado, los acreedores recuperarán su inversión.
Uno de los bienes saldrá a subasta el 5 de diciembre en el juzgado de Primera Instancia número 1 de Vigo. Caja de España pide la ejecución hipotecaria sobre una reclamación de cantidad contra Promociones Doralta SL. El precio de salida es de 1,5 millones y consiste en un local comercial de dos plantas en el cruce de Doctor Carracido y la calle Urzaiz, 140. La superficie construida supera los mil metros cuadrados.
Además, el juzgado de Primera Instancia número 8 sacará a subasta el 12 de diciembre una finca tasada en 1,78 millones. Caixabank reclama a Vigumedi SL una deuda de 816.645 euros más 244.993 euros fijados prudencialmente para intereses y costas de ejecución. Los postores podrán pujar por un comercio cuya superficie supera los 1.000 metros cuadrados en la céntrica calle de Areal, 52.
El mismo juzgado subasta el 12 de diciembre una finca en San Miguel de Oia valorada en 4,28 millones de euros para saldar la deuda de 1,5 millones que el banco BBVA reclama a Xestela SA. El bien para hacer frente a una ejecución hipotecaria es una casa rural de 208 metros cuadrados y un terreno de 3.547 metros cuadrados en Treitas.
La burbuja inmobiliaria infló el precio de muchas viviendas y, tras el pinchazo, están sobrevaloradas y las hace poco atractivas para los postores ávidos de gangas. Este es la causa por la que la mayoría de las pujas quedan desiertas. Generalmente, el acreedor tiene un margen de 20 días para quedarse con la vivienda a mitad de precio o canjearla por el valor de la deuda. En la práctica, los bancos adquieren a mitad de precio las mismas viviendas que, hace unos años, valían el doble.