Los bosques eumeses ofrecen una gran variedad de hongos
16 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.La riqueza de las Fragas do Eume no es solo arquitectónica -por Caaveiro- y paisajística. Hay algo más en lo que ese espacio único destaca también sobre muchos otros lugares. Pocos sitios ofrecen una variedad similar de setas. El mundo de los hongos está ampliamente representado. Es más, se le puede poner número a ese tesoro.
Según José Manuel Castro Marcote, coautor de la Guía de setas de Galicia, uno de los libros de referencia en su campo, solo en ese espacio existen más de mil variedades.
A quien le gusten las curiosidades podrá encontrar cosas raras, por ejemplo el laurobasidium lauri, una variedad cuya existencia en Europa se documentó por primera vez, precisamente, en las Fragas. Parasita el laurel, al que se pega. Si se rompe desprende un fuerte aroma a laurel, más intenso que el del propio árbol. No es comestible, pero sí una curiosidad para micólogos.
La variedad de los bosques eumeses hay que buscarla en su orografía. Hay zonas al nivel del mar y otras a 400 metros de altura. Tiene pinos y prados en las partes altas y castaños y árboles de ribera en la más baja. «A riqueza é impresionante», dice Marcote.
Y no solo hay variedad. Arranca la temporada y la cantidad, después de una semana de lluvia, está garantizada. Solo hay que saber dónde buscar y qué coger evitando riesgos.
En la asociación micológica Viriato conocen bien la zona y aprecian su variedad. Manuel Varela Varela, uno de sus integrantes, confirma esa diversidad y las buenas condiciones que se das últimamente para recolectar muchos y buenos ejemplares. Quien aprecie la multiplicidad de las Fragas debe dirigirse a las zonas húmedas y cercanas a los lugares de de arbolado caducifolio. Eso sí, conviene tener cuidado con las amanitas, que también abundan y alguna de cuyas variedades es muy tóxica.
Arranca la temporada micológica en el eume