La ilusión del lanzador de martillo es lograr algún día la mínima para ir a unos Juegos
13 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.España, en general, y Galicia, en particular, son por historia territorios áridos para la práctica de un deporte, el atletismo, en el que tantos chavales con grandes aptitudes podrían llegar a hacer carrera. Ser atleta en Galicia tiene su mérito. Dedicarse al lanzamiento de martillo, no digamos. Y a eso se aplica Joaquín Muñiz Domínguez, una de las más firmes promesas de la Agrupación Atlética Mazí, heredera de la rica tradición de la capital arousana en el mundo del tartán.
Claro que el encuentro de este vilagarciano (9/7/1995) con el mundo del atletismo tuvo ayuda. La de ver desde muy chico a su hermana, la triplista Verónica Cores, compitiendo por Galicia adelante. «Sempre quería ir vela», recuerda Joaquín, y ahí nació su interés por este deporte, en el que se alistó con 6 años. Y aunque lo dejó un par de temporadas para probar suerte como lateral derecho, en el Sobradelo para más señas, lo que le pedía el cuerpo a Joaquín era la especialidad familiar. Eso sí, en una variante bien distinta.
Hace cinco años el chaval volvió al atletismo. Como lanzador de peso. «Xa tiña lanzado con 7 ou 8 anos, pero a esa idade soemos facer de todo», recuerda. Con 12 años lo que lo llevó al peso fue que «os meus resultados eran moito mellores ca no resto das especialidades». Pero solo era parada de tránsito.
«Hai 4 anos había en Vilagarcía un lanzador de martelo sénior, David. Un día comecei a probar con el, e gustoume». Desde entonces, y tras probar también el disco, se unió a la veintena de especialistas de su edad en Galicia. En el 2010 se colgó la plata autonómica cadete, tercero en el ránking gallego y decimosexto en el nacional. Un año después repitió subcampeonato autonómico, ya como juvenil, con el martillo elevándose de los 4 a los 5 kilos de peso, ocupando la vigesimotercera plaza nacional. Este año completó su etapa juvenil con un bronce galaico, y un tercero y un vigésimo puestos en los ránkings gallego y estatal.
Pero lo que más ha marcado hasta hoy a Joaquín fue su participación en el Campeonato de España Cadete de Martillo en el 2010, en Pamplona. Una cita limitada a los doce mejores lanzadores del año. «A pena é que fixen tres nulos. Polos nervios, non durmín case a noite anterior. Pero a experiencia foi impresionante». En sus palabras se le nota a Joaquín su deseo de repetir cuanto antes. Y mucho más. «A miña ilusión sería chegar a uns Xogos Olímpicos». ¿El camino? Alcanzar algún día los 75 metros de la mínima exigida.
Para ello, este admirador del 31 veces campeón de España de peso, Manolo Martínez, tiene claro que «teño que mellorar moito, sobre todo tecnicamente». Su marca actual es de 47,62 metros, y durante el 2013 «agardo superar os 50 metros». Con ellos tendría plaza segura en el Nacional.
Joaquín tendrá en el 2013 el hándicap del salto a categoría júnior, y el paso del martillo de 5 a 6 kilos. Además de sus entrenamientos en Fontecarmoa, una vez a la semana viaja a Vigo para trabajar con el técnico del campeón de España 2011. Con muchos menos medios de los ideales, solo pide a su Concello más horas de uso exclusivo en Fontecarmoa para el atletismo.
mirando al futuro Joaquín Muñiz Domínguez