Antes que nada conviene advertir que lo del apelativo «vago» de esta casa nada tiene que ver con la pereza o la remolonería. Bien al contrario. La capacidad emprendedora y la iniciativa son dos de las características que definen a su propietario, José Aragunde, responsable a la sazón de la vinoteca Ribeira de Fefiñáns, del hotelito homónimo y de la tienda de delicatesen A Despensa do Ribeira.
Lo de «vago» le viene de herencia familiar ya que así era conocida en Cambados la familia de José Aragunde. Y así se llamaba también la taberna -aún hoy recordada por muchos- que fundó su abuelo.
De aquella tasca el actual Vagoviños no solo conserva la preciosa foto en blanco y negro que luce en su pared. Conserva también, y esto nos parece mucho más importante, su espíritu, su esencia, su voluntad ya corroborada de ejercer como punto de encuentro. Y conserva una impecable barra de mármol blanco, un guiño a las tascas de entonces, de las que Vagoviños supone una actualización más que oportuna.
Con dos puertas, una hacia la cada vez más concurrida plaza das Rodas -en la que dispone de una coqueta terraza con seis mesas- y otra hacia la calle Príncipe, arteria fundamental de la villa cambadesa, Vagoviños puede presumir de ubicación. Pero no sería justo atribuir su capacidad de seducción a semejante circunstancia. El atractivo de esta casa surge de una combinación de factores entre los que figura su eficaz oferta culinaria, su abrumadora selección de vinos y una cuidada y contemporánea decoración que le proporciona un ambiente ciertamente acogedor.
Reconoce José Aragunde que la idea original de Vagoviños cuando abrió, en abril de este mismo año, era la de contar con una carta sencilla y dinámica. Pero la extraordinaria acogida que ha tenido les obligará a ampliarla este mismo otoño.
A los platos emblemáticos de la casa, como la delicia del bacalao, la croca de ternera a la plancha -una auténtica exquisitez presentada en un corte ancho y en su punto exacto, lo que intensifica notablemente su sabor- o la hamburguesa de buey elaborada con carne de la denominación de origen Valles del Esla, se sumarán en las próximas semanas otros como los huevos rotos con jamón o el bacalao con trigueros y mermelada de pimientos. También el apartado de embutidos crecerá y a los actuales ibéricos, quesos o a la intensa cecina de buey con virutas de parmesano gallego se unirá, por ejemplo, una tabla de productos de caza.
«La idea es mantener la misma línea, basándonos siempre en el producto de calidad», nos dice Aragunde. Y en el homenaje al producto gallego, como el cocido o el lacón con grelos que también forma parte de la carta.
O a las conservas, a las que en Vagoviños se rinde pleitesía hasta el punto de disponer de una carta propia. O de que con cada botella de vino se coloca una lata de conserva gallega a modo de tapa.
Los vinos son la gran pasión de José Aragunde. Acreditado catador, en Vagoviños ofrece de más de 200 referencias. «Con especial hincapié en los vinos gallegos», puntualiza. Intentar describir la bodega resultaría absurdo. Baste decir que un día cualquiera en Vagoviños se pueden encontrar por copa más de veinte vinos distinto. Cuidados en su presentación y mimados en su servicio al detalle. Y si alguien tiene un capricho especial, en el bajo anexo está A Despensa do Ribeira, un auténtico paraíso para el gourmet y para los amantes del vino.
FICHA
LOCALIZACIÓN
Plaza das Rodas, 3. Cambados
CIERRA
Lunes (excepto julio, agosto y septiembre)
MENÚ PARA DOS
Ensalada Vago Viños (con lechuga, tomate, ventresca, frutos secos y pimientos); croca de ternera a la plancha; tarta de queso casera. Precio: 23,50 euros (bodega aparte)
A DESPENSA DO FEFIÑÁNS
Explica José Aragunde que Vagoviños y A Despensa comparten algo más que el propietario y la pared que los divide. «Son, de alguna forma, negocios complementarios. De hecho hay mucha gente que prueba algo en el bar y luego va a comprarlo a la tienda», nos cuenta. Allí irremediablemente sucumbirá a las mil y una tentaciones que se le ofrecen. Vinos de todas las variedades y procedencias con inverosímiles curiosidades, las más selectas conservas de pescados y mariscos, licores, ginebras, chocolates, dulces o mostazas. En A Despensa todo es fascinación.