El renovado equipo marinense luchará para evitar pasar apuros a final de temporada en EBA
29 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Peixe Galego logró despertar la pasión por el baloncesto en Marín, sobre todo, en las dos últimas temporadas, cuando el equipo jugó la fase de ascenso a la división de Adecco Plata. Un año, estuvo a un solo partido de materializar el sueño de todo un pueblo y abandonar la liga EBA después de siete temporadas consecutivas.
El esfuerzo había sido tan encomiable, que la propia Liga los había invitado a ascender. Sin embargo, no era el momento de hipotecar al club peixe y arriesgar su viabilidad.
Además, la crisis económica que azota al deporte ya había asomado, y arriesgar el porvenir del buque en plena tormenta perfecta era ilógico. De hecho, esta temporada también será un año para amarrar el navío en el dique de abrigo. El nuevo entrenador del club, Javier Llorente, adelantó que es época de vacas flacas y, por lo tanto, el equipo está construido con jóvenes talentos, de los equipos base, que se combinarán con tres o cuatro veteranos, sobre todo, con Gregorio Adón, Joseba Aramburu y Pablo Alonso. «Somos un equipo joven con mucho margen de mejora», precisó ayer el técnico al finalizar la sesión de entrenamiento en el pabellón de A Raña. «Seremos capaces de ir mejorando a lo largo de todo el año», apuntó el preparador peixe.
Después de varias semanas de entrenamiento, el Marín Peixe Galego entra hoy en escena en Lugo. Disputará un partido de la Copa Galicia ante el Chantada. Sin embargo, el debut en A Raña se realizará el 13 de octubre en un duelo también de competición autonómica, concretamente, ante el Abo Ourense.
«El equipo tiene muchas ganas, mucho ímpetu», precisó Javier Llorente. «Pero la desventaja de ser un plantel tan joven es que pecaremos de novatos. Es un peaje que hay que pagar».
El panorama empezará a clarear a partir del 27 de octubre, fecha en la que comienza la temporada de liga EBA. El Peixe se estrena en casa ante el Inec Zamora. La ola sigue creciendo.