Cernadas y Castro, el gran olvidado

Raquel iglesias RIBEIRA / LA VOZ

FIRMAS

En la imagen, el cura de Fruíme, Manuel Caamaño, que guarda numerosos documentos del paso del escritor por la parroquia.
En la imagen, el cura de Fruíme, Manuel Caamaño, que guarda numerosos documentos del paso del escritor por la parroquia. C. queijeiro< / span>

Fueron muchos los intentos de sus vecinos por difundir su huella

25 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Fue un autor de los que dejan huella, pero Cernadas y Castro todavía no ha recibido el homenaje que se merece. Muchos barbanzanos parecen haberle olvidado, a pesar de haber llevado una vida de continuo contacto con los vecinos y de dejar una obra muy extensa. Los que le admiraron intentaron recuperar su memoria a lo largo de los últimos años. Muestra de ello es que el 25 de septiembre de 1993, La Voz anunciaba que la asociación de San Martín de Fruíme había dirigido un escrito al presidente del Consello da Cultura Galega, José Filgueira Valverde, en el que manifestaba su propósito de fomentar la memoria inolvidable de Cernadas y Castro, figura popular del siglo XVIII, destacado escritor y cura de Fruíme.

La mencionada entidad solicitaba, como primer reconocimiento público, que se alzara un busto de Cernadas frente a la iglesia donde reposan sus restos. El esfuerzo del cura de Fruíme, Manuel Caamaño, fue fundamental para que la figura se instalara en el lugar años después.

Tanto en gallego como en castellano, Cernadas y Castro era un fiel defensor de esta tierra. Cabe destacar que en año 2001, La Voz se hacía eco de una campaña emprendida por el Concello de Lousame para que se homenajeara al autor con el Día das Letras Galegas del siguiente año: «En marzo de dicho año se cumplirían tres siglos del nacimiento del mal llamado poeta coplero».

No lo consiguieron, y a día de hoy son muchas las voces que todavía reivindican que se le conceda esta distinción a Cernadas y Castro. Esperemos que la lucha de los barbanzanos por conseguirlo siga adelante.