Carmen y Dolores hablan polaco

Eduardo Eiroa Millares
E. EIROA FERROL / LA VOZ

FIRMAS

Un proyecto cultural siguió la vida de las rotopalas de As Pontes hasta su destino, Konin

25 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Para viajar uno puede meter cualquier cosa en la maleta salvo el paisaje. Eso, se supone, es asunto exclusivo de cada lugar y no se mueve. Se supone, porque la experiencia demuestra que sí puede moverse.

El skyline de Konin (Polonia), es hoy idéntico al de As Pontes hace unos años. Quienes crecieron con las rotopalas de la mina como referencia, se sentirán como en casa en la villa polaca, donde no es que haya dos colosos similares, es que son los mismos.

La metamorfosis industrial pontesa, con el desmantelamiento de la mina y el traslado de parte de la maquinaria, dio pie a que un equipo de personas de As Pontes, dirigido por Sabela Pernas e integrado también por Sol Álvarez y Ana Seijo -especialistas e imagen y en psicología-, pusiera en marcha un proyecto europeo transnacional con un equipo de Konin. Un trabajo que fue mucho más allá del seguimiento de las máquinas, involucrando en él a las personas y retratando, con las rotopalas como vínculo conductor, la relación entre los jóvenes y sus lugares.

«A verba ?rotopala? é común na linguaxe de As Pontes, e tamén en Konin. Falabamos a mesma linguaxe. É incrible, pero temos máis en común con eles que con Vilalba», dice Sabela Pernas.

Las dos máquinas han sido bautizadas en la villa polaca como Carmen y Dolores. Allí están con los carteles con sus nombres colgando para que no haya dudas.

El ejercicio consistió en que un grupo de jóvenes ponteses se acercasen, cámara en manos, a su realidad industrial. El taller de videocreación siguió después con otro grupo de jóvenes polacos haciendo lo propio en Konin, a donde se desplazó el equipo formado por las tres técnicas de As Pontes durante quince días.

El resultado es un trabajo que arranca en Galicia con subtítulos en polaco y acaba en Polonia con subtítulos en gallego. No se trata de un vídeo sobre la industria, sino más bien de la forma que tienen los jóvenes de acercarse, o de entender, su realidad industrial.

El viernes, a las ocho de la tarde en la Casa da Cultura de As Pontes, se podrá ver el resultado de una relación que ya ha dado pie a que surja un plan para hermanar a dos localidades que comparten muchas cosas.

En la ciudad del norte tienen varias minas, algunas ya agotadas y otras con carbón para 40 años. Una estética, dice Pernas, muy parecida a la que tenía el municipio gallego hace ya unos cuantos años, antes de que la industria de toda la vida fuera desapareciendo para dejar sitio a un futuro que todavía está por definir.

«Facemos unha reflexión sobre o patrimonio industrial», dice Pernas. Y de paso sobre las vidas paralelas que de cuando en cuando se tocan.

las rotopalas de as pontes en konin

«Temos máis en común coa xente de Konin que coa de Vilalba, a 30 kilómetros»