El Concello espera iniciar este año el tapado de los restos arqueológicos
09 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El Concello de Pontevedra tiene especial interés en atender un clamor ciudadano tapando cuanto antes los restos arqueológicos que se localizaron en la plaza de Valentín García Escudero. Frustrado por las circunstancias económicas el proyecto de conservar y hacer visitables los restos bajo el nombre de Museo da Historia da Cidade -planeado en el anterior mandato por el área socialista del gobierno local-, ahora se trabaja «en axilizar ao máximo o proxecto de tapado dos achádegos», según señaló esta misma semana el concejal responsable de Patrimonio Histórico, Luis Bará (BNG).
En el actual bipartito existe cierta urgencia por tapar los restos, ya que se coincide en que la imagen que ofrece una de las entradas a la ciudad, frente al histórico puente de O Burgo, con unas lonas negras que tapan un inmenso agujero en el que en ocasiones la maleza crece a su antojo, no es la deseable. Hay ahora tanta urgencia por tapar los restos, que Bará prevé obras en la zona en octubre o, a lo más tardar, noviembre de este mismo año.
Posibilidad abierta
Pero antes de que se pueda trabajar en el cubrimiento en sí de los hallazgos arqueológicos, serán necesarios una serie de trabajo previos de restauración, catalogación, registro digital, datación y conservación de todos los restos. Y es que la idea es dejar abierta la posibilidad de que puedan recuperarse en el futuro, por si alguna vez existe dotación presupuestaria para musealizar y hacer visitables unos restos que representan la historia de la ciudad. Hay miliarios romanos del siglo II, restos del puente de O Burgo datados en el siglo XII y del malecón portuario del siglo XV, un tramo de la muralla del XVI, la cimentación de la cárcel del XVII y del mercado de abastos del XIX, entre otros. La musealización de estos restos requeriría entre los tres millones de euros de inversión mínima -para poco más que un «apaño»-, que calcula el actual gobierno local, y los ocho o diez millones que costaría el proyecto impulsado en el anterior mandato por la entonces teniente de alcalde Teresa Casal (PSOE).
Trabajo en los despachos
Ahora mismo, el Concello apenas dispone de unos 200.000 euros para iniciar el proyecto, de tapado de los restos, incluyendo los 40.000 que se destinarán a la preparación de los vestigios para que vuelvan a quedar, temporalmente, bajo tierra.
En el último año, desde que se tomó la decisión de abandonar el proyecto de Museo de Historia, se ha llevado a cabo un intenso trabajo en los despachos. Principalmente, con el área de Patrimonio de la Xunta, que es la que tiene que dar el visto bueno a cualquier actuación que se emprenda en la zona. A lo más que se ha llegado, según Luis Bará, es poder decir que «temos o asunto máis ou menos pechado con Patrimonio», aunque todavía no existe ninguna autorización por escrito.
Se habría dado el visto bueno a la actuación que pretende el Concello en la plaza -tapar los restos y llevar a cabo una actuación «blanda» en superficie que incluirá un área de juegos infantiles- pero quedaría por concretar el tratamiento que se da al tramo del Camino Portugués a Santiago que cruza la zona desde la rúa da Ponte hasta el puente de O Burgo. «Isto ten algo máis de complexidade -señala Bará- pois está en función do que se faga coa propia ponte do Burgo». El Concello prevé, como es conocido, convertir algún día este viaducto en peatonal.