La historia es lo que ocurre mientras estamos ocupados haciendo planes. Algo así dijo John Lennon y es bien cierto. Porque se nos acaba de pasar una grandiosa efeméride, en la que nadie ha reparado. El líder local del PP, Chema Figueroa, acaba de batir... ¡El récord mundial de concejal del Ayuntamiento de Vigo!
Se cumplen nada menos que 25 años desde que el político de Os Valos ingresó en la corporación municipal. Tomó posesión en julio de 1987 y, desde entonces, ha logrado mantenerse en su silla durante siete legislaturas consecutivas, acomodándose a cinco jefes sucesivos: Carlos Mantilla, Manuel Pérez, Juan Corral, Corina Porro y, finalmente, él mismo.
Chema Figueroa lleva ahí un cuarto de siglo. Un logro único. Porque el inolvidable Leri, que parecía el concejal eterno, solo estuvo 24 años, desde 1974, como representante del tercio familiar, hasta 1999. Y Agustín Arca, en conjunto, bajo diversas siglas, se quedó en 18 años como edil.
Hay que valorar, por tanto, el prodigio de Chema Figueroa, que cumple sus bodas de plata con la ciudad. Veinticinco años seguidos en nómina de todos los vigueses, bregándose a favor de su partido. Una proeza.
Sería bonito que, en el pleno del lunes, la corporación en pie le dedique un aplauso. Porque hay que ser un fenómeno para aguantar un cuarto de siglo en la Praza do Rei. Al punto de que, si Figueroa va a la Seguridad Social, y pide la vida laboral, lo único que pone es «concejal». A esa profesión ha entregado su vida. En premio a su perseverancia, el PP debería nombrarlo candidato a la Alcaldía. En cualquier caso, los vigueses, que tenemos a Figueroa en nómina desde hace 25 años, no podemos sino admirarnos. Feliz, feliz en tu día.