Volcados con la Belle Époque

Patricia Calveiro Iglesias
P. Calveiro PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

RAMON LEIRO

1En Cuntis ya se pueden ver los preparativos de cara a la fiesta de la Belle Époque de mañana, que hará retroceder a la villa termal a los felices años veinte. La primera edición del evento está generando una gran expectativa entre el público y cuenta, de entrada, con el apoyo del comercio local. Casi un centenar de negocios ambientarán sus establecimientos con motivos y escenas de la época para contribuir a que cada rincón rezume imágenes que hagan viajar a los espectadores a comienzos del siglo pasado. Además de la iniciativa propia de las tiendas a la hora de completar su decoración, el Concello repartirá una plantilla para que luzca en los escaparates de los 94 comercios colaboradores. No faltarán los tocados y vestidos con cintura de avispa para las mujeres, mientras que los tirantes serán un imprescindible para los tenderos y taberneros.

Funciones en las tascas

Tal y como sucedía por aquel entonces, las cantinas volverán a concentrar en gran medida la vida social durante la jornada de mañana, manteniendo siempre el espíritu de la Belle Époque. El consumo de bebidas no será el único incentivo en este caso, sino que se ofrecerán paralelamente varias actuaciones musicales y un menú gastronómico en consonancia con el período que se pretende recrear. En muchos de los bares se desarrollarán representaciones para completar la programación a pie de calle. La revolución industrial invadirá las tascas de la villa, así como otras estampas de la época: una escuela, un hospital, una estación de tren... Paralelamente, en la vía pública las mujeres pedirán el derecho al voto y las plazas de Cuntis serán tomadas por los carruajes y coches antiguos. Más de una decena de funciones se llevarán a cabo en distintos puntos del centro de la localidad desde las once de la mañana hasta entrada la noche, para deleite del público. Y para completar la oferta festiva, otras atracciones se sumarán al cartel lúdico orquestado para mañana. Los cabezudos no fallarán en esta celebración, como tampoco lo harán los hinchables que tradicionalmente cede la asociación de comerciantes local, Cucova, o los pasacalles musicales.

Baile en el Balneario

La cita finalizará en el que era el punto neurálgico de la cultura y la alta sociedad en los años veinte. Más de un centenar de personas vestirán sus trajes de época para asistir al convite en el Hotel Balneario, a los que se podrán unir otros invitados a partir de la medianoche. Eso sí, siempre que cumplan un requisito inapelable, que es ir conjuntado de acuerdo a la época. Una vez dentro, un cuarteto de la Real Filharmonía de Galicia se encargará de amenizar la velada con los ritmos clásicos del momento: el foxtrot, el cancán o la música jazz negra competirán para arrancar los pies de los asistentes del suelo. Todavía es posible, a lo largo del día de hoy, reservar una plaza para el banquete de mañana. La guinda a un día de ensueño.