«No sé quién acabó más feliz, si la afición o nosotros»

Lorena García Calvo
lorena garcía calvo VIGO / LA VOZ

FIRMAS

M. MORALEJO

La exposición de La Voz recuerda el momento mágico del celtismo al conseguir el regreso a Primera División

05 sep 2012 . Actualizado a las 11:31 h.

Borja Oubiña encarna el celtismo. El capitán ha vivido con la camiseta celeste los momentos más duros del club vigués, pero también alguno de los más dulces. Es el caso del regreso del equipo a la máxima división del fútbol nacional. Días mágicos difíciles de olvidar para el club y para la ciudad, que se echó a la calle. Una de las portadas de la exposición de La Voz en el Centro Comercial A Laxe lo atestigua. Vigo entregado al Celta, y el Celta entregado a Vigo.

«Esa portada es la del día siguiente al ascenso. Es la historia del club, de devolver al equipo a donde debe estar. Me sugiere un momento muy bonito para todo deportista. Cuando tras tanto trabajo te superas y consigues el objetivo», comenta Borja Oubiña mientras recuerda la felicidad del triunfo y la dureza de los meses anteriores.

«Cuando acabó el partido fue como una liberación. Decir ya está, tras cinco años sufriendo. Es volver a donde quieres. Saber que has hecho el trabajo bien», explica. Aunque culminar el sueño celeste, exigió al equipo vaciarse física y anímicamente. «Fue duro por el ritmo que llevaban los rivales. El Dépor sacaba ventaja, y a nosotros nos empujaba un Valladolid que no hacía más que ganar, ganar y ganar. Sabías que hasta final de temporada tenías que ganar todo porque si no, no ascendías. No queríamos volver a vivir la situación del año anterior, y lo teníamos en mano», explica el capitán. «Fue un mes y medio psicológicamente duro».

El empate y la gloria

El Celta llegó a la última jornada necesitado de un solo punto. Hubo especulaciones de todo tipo, pero Borja Oubiña lo recuerda sin más importancia. «Se dio esa situación, hubo especulación y dio mucho juego, pero nada más». El partido ante el Córdoba finalizaba sin goles, y se desataba la euforia.

«Cuando lo pasas mal, al final valoras más las alegrías. El destino de un deportista es sufrir para que llegue algo mejor», analiza el jugador vigués, consciente de que el ascenso escondía años de sufrimiento. «A nivel de club los tres primeros años fueron bastante malos, los últimos el equipo ya estuvo arriba y la comunicación con Balaídos era diferente. Ya se veía todo mejor». Y es que los seguidores celestes se volcaron con el Celta, algo que el futbolista agradece. «Si tú estás contento, entiendes que la gente también lo esté. Es algo bonito que en épocas difíciles por un momento la gente se pueda olvidar de sus problemas». «En todo caso - añade-no sé quién acabó más feliz, si la afición o nosotros».

A luchar por mantenerse

Tras un año de alegrías, a los celestes les toca apretarse el cinturón para finalizar con tranquilidad esta temporada. En este viaje Oubiña sabe que los aficionados seguirán al lado del Celta. «El aficionado sabe que este año va a ser complicado, pero ya eres consciente de lo que cuestan las cosas y eso hace que lo valores más».

En cualquier caso, «se trata de persistir y el que tenga la cabeza más dura se salvará». Confía en la competitividad del equipo y aventura que «si trabajamos y no aflojamos mentalmente, acabaremos bien» y regalarán otra alegría a la afición celeste.

borja oubiña capitán del celta de vigo

«Cuando acabó el partido fue una liberación, decir ?ya está? tras cinco años sufriendo»