Hallan en el castro de Viladonga restos de un edificio anterior

Xosé María Palacios Muruais
Xosé María Palacios VILALBA / LA VOZ

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PALACIOS

Los muros aparecidos están construidos en piedra y en madera

01 sep 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

En el recinto que ocupa el castro de Viladonga -situado en el concello de Castro de Rei, en el sureste de la Terra Chá- hubo asentamientos anteriores a la construcción que hoy se conserva y que supone un aliciente patrimonial y turístico de primer orden. Los trabajos de consolidación que se realizan desde hace semanas en el recinto castreño han permitido encontrar elementos de esa etapa anterior: fue necesario desmontar algún muro para corregir deficiencias, y esa operación posibilitó el hallazgo.

«Restos de muros e de calzas para muros». El director del Museo de Viladonga, Felipe Arias, resumió así los elementos encontrados, de los que además aportó datos sobre el material con que se construyeron. Piedra o madera con barro fueron, según los casos, los elementos empleados. También destacó otra característica: «Son restos moi fragmentarios», dijo.

Restos «moi soltos»

Esos restos están en el ángulo nordeste del monte sobre el que se asienta el castro. Los materiales aparecieron bajo dos muros de una estancia de notable tamaño, que seguramente tuvo un uso comunal en el período galaicorromano. Sin embargo, no parece posible precisar el uso de los espacios cuyos muros han aparecido ahora, dado que se trata, matizó Arias, de restos «moi soltos».

El responsable del Museo, en cuyas instalaciones se explica la historia del castro y se exhiben piezas halladas en el recinto, situó el origen de esos restos en un «posible nivel prerromano». El castro estuvo habitado entre el siglo II antes de Cristo y el siglo V de nuestra era, aunque cabe suponer que se registró algún paréntesis de ocupación en esos siete siglos. Lo que sí puede suponerse, aunque con las reservas que se imponen en estos casos, es que los restos corresponden al período original de la ocupación humana de esta zona.

La aparición de los restos no supondrá que se expongan directamente al público, ya que implicaría desmontar los muros que están levantados sobre ellos y que estas semanas, precisamente, están recibiendo un tratamiento de consolidación. De todos modos, el hallazgo no solo ha supuesto una información valiosa, como manifestó Felipe Arias, sino que además cuenta con pocos precedentes en el castro.

Hace unos 25 años, en unas excavaciones realizadas, aparecieron restos muy fragmentados, de los que se ofrece información en el Museo. Eran materiales muy variados, puesto que se encontraron restos de cerámica y de objetos construidos en bronce.