El surf gallego se sube a la moto

La Voz

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Oscar Vazquez

La costa gallega es una referencia para los amantes de las olas. El surfista Eric Ribiere busca en Cabo Silleiro la que considera «la mejor ola de Galicia»

23 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El surf más extremo llega a Galicia, una de las costas de referencia para los amantes de las olas. Las motos de agua permiten disfrutar de desafíos que antes solo se podían dibujar con la mente o, en el mejor de los casos, admirar en vídeos de otros lugares del mundo.

«Para mí, es la mejor ola de toda Galicia», dice Eric Ribiere, surfista profesional, mientras nos acercamos en su moto de agua a una de las zonas más rocosas de cabo Silleiro.

Hace frío y la densa niebla apenas permite divisar la costa. Hemos tardado unos quince minutos desde el puerto de Baiona en busca de «la ola perfecta». A pesar de ser verano, las olas son bastante altas y «de calidad». Pero aquí «no viene nadie a surfear», comenta Eric Ribiere. Forma parte de la joven organización JetGalicia, que está iniciando esta práctica en la comunidad autónoma.

Las rocas amenazantes en el fondo marino y la inaccesibilidad de la zona echan para atrás a muchos surferos. Pero Eric, en la comodidad de su moto de agua, puede moverse entre los peñascos de Cabo Silleiro sin dificultad y con la seguridad que le proporciona su experiencia.

La práctica del surf con moto de agua no está nada extendida en Galicia aunque es habitual en otros países, donde el vehículo se utiliza para surfear olas de hasta 20 metros y de gran velocidad, «muy difíciles de coger remando con los brazos».

Las rocas son un riesgo para los surferos, pero la peculiaridad de las formaciones rocosas de Cabo Silleiro también han sido un escollo para el salvamento marítimo. Y este es otro de los trabajos de JetGalicia. El pasado invierno un pescador se quedó atrapado entre las peñas del cabo baionés al subir la marea. Los equipos de salvamento, encabezados por Protección Civil, no podían acceder a la zona con lanchas por el peligro de encallar. El tiempo apretaba y las ideas eran escasas. En ese momento, a un miembro de protección se le ocurrió que Eric podría salvar al pescador con su moto. Y finalmente así fue.

En Brasil, país del que procede el surfista, combinar ambas prácticas, la del deporte y la del rescate, es algo frecuentes a los mandos de una moto acuática. La policía marítima y casi todos los socorristas de Río de Janeiro poseen el orma (operación de rescate con motos acuáticas). Ribiere se propone impartir cursos por toda Galicia.