La ejecutiva del PSOE se reunirá para decidir si facilita su aprobación
17 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El presupuesto municipal del 2012 entrará en vigor en el mejor de los casos en el último trimestre del año, pese a que por ley debería haber sido aprobado a finales del pasado ejercicio. Los efectos de la crisis económica sobre los ingresos y la tributación municipal, y el hecho de que el BNG gobierne en minoría en Monforte, explican el inusual retraso con que se producirá el debate de las cuentas del Ayuntamiento. Si no se presentan cambios de última hora, la propuesta del equipo de gobierno será debatida por la corporación en la primera semana del septiembre.
El pleno en el que se votarán los presupuestos estaba fijado para el último lunes de agosto, pero su celebración se retrasará con toda probabilidad hasta la semana siguiente. Aunque la documentación ya está lista, el paréntesis vacacional y la proximidad de las fiestas de agosto aconsejan postergar la sesión por unos días. Sobre todo para cerrar un hipotético acuerdo el con PSOE, imprescindible para que el BNG, con siete de los diecisiete concejales, pueda sacar adelante las cuentas.
Descartado el apoyo del PP, muy crítico con la gestión municipal a todos los niveles, la aprobación del presupuesto pasa necesariamente por el voto favorable o la abstención de los cuatro concejales socialistas. «Falouse dos presupostos e se nos trasladou unha idea do que vai ir a pleno», declaró ayer el portavoz de este grupo, José Tomé. El PSOE, sin embargo, no ha decidido aún el sentido de su voto, pendiente de la decisión que tome la ejecutiva local en una reunión programada para la semana próxima.
Similar al 2011
El presupuesto de este año rondará los doce millones de euros, en la línea de las cuentas del pasado ejercicio, que han estado prorrogadas hasta la fecha. La propuesta que debatirá el pleno incorpora las exigencias del plan de estabilidad presupuestaria que aprobó la corporación para acceder a la línea de crédito habilitada por el Estado con el fin de facilitar el pago de la deuda con los proveedores municipales. Si recibe el visto bueno del pleno, tendrá que pasar el trámite de exposición pública antes de entrar en vigor.