Una chica Bond en Pontevedra

Alfredo López Penide
López Penide PONTEVEDRA / LA VOZ

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La venezolana Ruddy Rodríguez presentará el show «Duende ecuestre»

14 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El domingo concluyó la feria taurina propiamente dicha. Sin embargo, el broche a la edición de este año lo pondrá mañana un espectáculo a caballo, Duende ecuestre. Se trata de un show donde la atención no solo estará centrada en la arena del coso de San Roque, sino también entre bambalinas.

Y no es para menos. La primera chica Bond latina estará mañana en Pontevedra. La venezolana Ruddy Rodríguez, que tuvo un pequeño papel en Alta tensión -la irrupción cinematográfica de Timothy Dalton en el rol del agente secreto británico-, será la encargada de oficiar de presentadora de una cita que aúna el baile con la doma de los caballos.

Nacida en marzo de 1967, el gran público empezó a oír hablar de ella cuando, con 18 años, se convirtió en la primera Miss World Venezuela, un título que le abrió las puertas del certamen de Miss Mundo. Terminó como tercera finalista.

A partir de ese momento, su nombre comienza a ser habitual en la pequeña y en la gran pantalla. De hecho, para televisión interpreta papeles en las revisiones que se hacen tanto de Betty, la fea como de Mujeres desesperadas. Su carrera incluso la trajo a España, donde tuvo un papel en la segunda temporada de la serie Brigada central.

Se da la particularidad de que está casada desde finales del 2011 con el rejoneador colombiano Juan Rafael Restrepo. Además de empresaria, actriz y cantante, está considerada como uno de los rostros de la cienciología en Sudamérica.

En cuanto a su participación en Duende ecuestre, el director de este espectáculo, Alberto Rojas, precisó que Ruddy Rodríguez se encargará de amenizarlo por megafonía, de tal modo que no solo introducirá cada uno de los números, sino que los explicará. No en vano, con Duende ecuestre se ha tratado de «crear como una obra de teatro que va por piezas», precisó Rojas.

Esto permitirá que, a lo largo de más de hora y media, el público pueda disfrutar desde lo que es la doma clásica hasta ejercicios de alta escuela y de amazonas. Sacar adelante esta cita supone traer a la ciudad del Lérez a ocho jinetes y cinco caballos, más un grupo de baile. Todos con el objetivo de demostrar, en determinados momentos de la función, la compenetración existente entre los animales, en su mayoría de pura raza española, y los artistas.

Estos últimos ofrecerán dos tipos de bailes en sendos números de ballet clásico y de sevillanas con un combo flamenco.

Alberto Rojas destacó que poner en marcha este tipo de representaciones es el colofón a muchos años de trabajo. Todo comienza con «la selección de la base. Hay algunos caballos que aprenden rápido, otros más lento y muchos se quedan por el camino».

En cualquier caso, sacar a un equino capaz de ejecutar los pases de un espectáculo de estas características puede suponer una inversión de entre uno y dos años de adiestramiento. Una vez culminado este apartado, comienza la integración de la coreografía de las bailaoras con la de los caballos, una labor intensa, apuntilló Rojas.

Novedad en Pontevedra

A diferencia de otras puestas en escenas de El Rebolillo, la de Pontevedra contará con una novedad: la presencia de dos caballos autóctonos.

Y es que la Asociación de Pura Raza Cabalo Galego, que preside Jacobo Pérez Paz, prestará dos monturas para la cita de la ciudad del Lérez. Ambos ejemplares protagonizarán un número enclavado en lo que se conoce como doma en libertad.