«Han engañado a sus votantes y se pliegan a las exigencias del alcalde», dice el presidente del PP viveirense
14 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El presidente del PP de Viveiro, César Aja Mariño, echó ayer más leña al fuego en la crisis abierta en el seno del bipartito viveirense, suscitada precisamente a raíz de unas declaraciones del PP viveirense en las que acusaba al BNG de engañar a la opinión pública, ya que uno de los condicionantes de su pacto con el PSOE era que en el verano del 2011 aprobarían los presupuestos y realizarían una auditoría. El nacionalista Bernardo Fraga replicó a Aja con una carta abierta en la que, además de criticar al PP, advertía al alcalde, Melchor Roel, de que su pacto estaba condicionado a la aprobación de los presupuestos del 2012. Roel respondió que eso no es posible en este momento y emplazó al BNG a decidir si sigue o no en el gobierno de Viveiro. Ayer Aja entró de nuevo en liza, con un comunicado en el que acusa al Bloque de actuar como el bufón de Melchor Roel.
Y lo razona así: «Pasado el ecuador del 2012, vemos que de lo dicho no hay nada, que han engañado a sus votantes y que se han plegado a las exigencias de un alcalde caracterizado por sus incumplimientos».
«Al señor Bernardo, al que le tengo respeto y aprecio personal, mejor le sería no dejarse embaucar tan fácilmente por su socio de gobierno quien al final le engañará y le traicionará, repitiendo sus consignas y hablando por boca de ganso», dice Aja, y añade: «Cuando el señor Bernardo habla de fiestas mejor le sería no nombrar ese tema, pues desde que están los gobiernos de izquierdas, nadie jamás ha presentado ninguna cuenta ni de las Patronales ni de Naseiro ni del Festival do Landro, cosa que nunca ocurrió durante los veinte años que gobernó el PP. (...) Por ahí deberían de empezar, dando ejemplo de transparencia económica y no pagando comisiones a intermediarios, vendiendo bonos sin contabilizar...». Aja se pregunta por qué no se presentan las cuentas, si alguien se llevó dinero y qué tratan de ocultar.
El máximo responsable del PP viveirense también alude a otros aspectos. Respecto al IBI, el impuesto conocido popularmente como la contribución, dice que es falso que no se haya subido, y sobre las inversiones en O Celeiriño, añade: «Uno siente vergüenza ajena al comprobar que alguien se sienta orgulloso (..) después de haber otorgado una licencia con informes negativos, cuya ejecución causó el desastre del barrio (...), después de invertir dinero público de la Diputación a favor de una empresa privada, causante de los daños. Eso amigo Bernardo es para sentirse desolado, sobre todo teniendo en cuenta que se está cometiendo prevaricación y malversación de fondos públicos».
Sobre la deuda del Ayuntamiento, Aja reconoce que en el 2003 a bancos y proveedores rondaba los 9,5 millones de euros, pero era perfectamente asumible. «Por el contario la deuda actual supera los 18 millones de euros, sin saber en qué se invirtieron», añade,