El campus del Real Club Celta, en el que participaron un total de cien niños, se clausuró ayer a última hora de la mañana en el campo Luis Bodegas. El acto fue presidido por la concejala de Cultura, Pilar López en ausencia del alcalde, Severino Rodríguez.
Durante este acto se hizo entrega de diplomas, de una fotografía y de pulseras del Real Club Celta a todos los participantes, a los que tanto la concejala como los representantes de la entidad olívica felicitaron por el trabajo que realizaron durante la semana a las órdenes de sus entrenadores.
Durante toda la semana, los participantes poudieron perfeccionar y mejorar sus conocimientos deportivos, que se complementaron con actividades de carácter didáctico y lúdico que realizaron en las propias instalaciones del campo Luis Bodegas.
El técnico municipal de Deportes, Óscar Rodríguez, mostró su satisfacción tanto por el desarrollo del campus como por la respuesta de los niños. «Se han cumplido los objetivos. Los niños han disfrutado y han profundizado un poco más en cuestiones tácticas y técnicas y han estado entretenidos. Es, sin duda, una actividad más de la oferta lúdica que ponemos en marcha desde el Ayuntamiento», apuntó Óscar Rodríguez.
El técnico municipal de Deportes reconoció que la demanda superó la oferta de plazas. «Participaron cien y lo hubieran hecho más niños, pero las instalaciones tienen su limitación», dijo Rodríguez.
Precisamente, profundizando en esta cuestión, el técnico municipal habló de la posibilidad de utilizar las dos instalaciones: campo Luis Bodegas y A Pinguela de cara al futuro. En este caso se dividirían en grupos, es decir, los más pequeños en un terreno de juego y los mayores en el otro. «Esta es una cuestión que se podría plantear», concluyó Óscar Rodríguez.
Durante el acto de clausura también estuvieron presentes los padres de los niños, que mostraron su satisfacción por la posibilidad que tienen sus hijos de poder realizar entrenamientos con la supervisión de técnicos de clubes de élite.