Librerías de la comarca eluden aplicar el IVA al material escolar

RAQUEL IGLESIAS RIBEIRA / LA VOZ

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MARCOS CREO

Los barbanzanos adelantan las compras antes de la subida de septiembre

09 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La crisis ha traído consigo mil y un trucos para ahorrar. Son muchos los malabarismos que han hecho en los últimos meses los barbanzanos para aliviar sus bolsillos y antes de que suba el IVA muchos apuran ya las compras con el fin de no sufrir más tarde sus efectos. El gasto en material escolar también ha comenzado antes de tiempo. Aunque la venta de este tipo de artículos suele dispararse en septiembre, las librerías ya han comenzado a hacer su agosto. Con todo, varios establecimientos de la comarca anuncian que no aplicarán a los precios la subida del impuesto, lo que ha dado aliento a algunos clientes.

Los comerciantes explican que la decisión de eludir el aumento del IVA se debe a que ya han comprado el material escolar, por lo que no consideran justo que los consumidores tengan que pagar más por algo que ellos adquirieron al precio habitual. El boca a boca ha propiciado que sean muchos los que se acerquen a estos negocios.

Uno de ellos, ubicado en pleno centro de Ribeira, ofrece también descuentos del 10% en todos los artículos. «Por decisión propia no subiremos el IVA al material escolar. La noticia ha corrido como la pólvora y la gente empieza a preguntar», añaden desde la librería. Eligiendo bien la tienda, muchas familias evitarán que este gasto escolar traiga consigo más quebraderos de cabeza. La previsión de los comerciantes es que el adelanto de las compras se note todavía más a partir de la segunda semana de agosto, cuando el chip de las vacaciones comience a cambiar.

La cesta educativa

Forros de libros, cuadernos, agendas escolares o blocs de exámenes, entre otros artículos se verán afectados por la subida impositiva, donde se pasa del tipo superreducido del 4% al 21%. Los libros de texto, en cambio, tendrán un tipo superreducido del 4%, el mismo que se aplicará a los cuadernos de caligrafía, de vacaciones, los mapas o los álbumes.

Debido a esta subida, cada vez son más las familias que reciclan los libros, pidiéndolos prestados o pasándoselos de unos hijos a otros. Con todo, aprovecharlos es difícil porque estos ejemplares suelen sufrir variaciones cada año que pasa.