La octogenaria agredida por su vecina regresa a casa

Antonio Longueira Vidal
Toni Longueira CARBALLO / LA VOZ

FIRMAS

La carballesa Fina Varela disfruta de unos días de descanso en A Milagrosa

03 ago 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Al entrar en su domicilio uno percibe un exquisito olor procedente de la cocina, que le dan ganas de pedirle que le invite a comer. «Son uns calamares», explica sin darle mayor importancia Fina Varela. Esta octogenaria del barrio de A Milagrosa carballés está de nuevo en casa después del exilio forzoso por culpa de Angustias Ferreiro. El 4 de mayo su entonces vecina, de 77 años, le dio varios martillazos en la cabeza, consumando así cinco años de amenazas e insultos.

Durante dos meses, Fina Varela residió en Cudillero junto a su hijo Antonio y la familia de este. Solo estuvo una vez en Carballo y fue para hacerse un chequeo médico por sus problemas coronarios.

La marcha de Angustias del inmueble -el propietario del piso no le renovó el contrato de alquiler- aceleró los trámites para su regreso. Fina solo tiene palabras de agradecimiento para sus vecinos y amigos: «Síntome querida por todos. A xente non para de preguntarme que tal estou», comenta con una gran humildad.

La mujer sale poco a la calle y casi siempre lo hace acompañada. Sobre todo de Esther Rodríguez, una vecina que califica a Fina como su segunda madre. Mientras, la agresora reside ahora a un centenar de metros de donde lo hace Fina Varela, aunque nunca se han encontrado en la calle desde la agresión. La octogenaria dice no tener miedo a verse de frente con ella, pero Esther prefiere que no haya más líos: «Xa houbo dabondo».

La secuelas físicas externas derivadas de la agresión han desaparecido, pero las cefaleas y los mareos empiezan a ser una constante desde que recibió los martillazos de su agresora.

Fina aprovecha su estancia en Carballo para limpiar la casa, cocinar, hacer la compra, pasear y disfrutar de un barrio en el que reside desde hace 39 años. Fina quiere pasar más tiempo en Carballo. De hecho, no piensa regresar a Cudillero hasta que haya pasado la novena de A Milagrosa por la que esta mujer siente verdadera devoción desde que era niña.