Un pionero camino de la élite

Aleixandre Méndez
Álex Méndez PONTEVEDRA / LA VOZ

FIRMAS

A sus 11 años, ya es el primer gallego que ha disputado un Mundial de BMX

21 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

A falta de menos de una semana para el comienzo de los Juegos, Marco Martínez espera con ansia el inicio de la cita londinense para ver a sus ídolos en acción. Pero este chaval de 11 años, natural de Portonovo, no podrá animar a ningún compatriota ya que el BMX, modalidad olímpica desde Pekín 2008, es todavía un deporte con poca tradición en España, que no ha conseguido clasificar a ningún corredor en esta modalidad ciclista.

Pese a todo, Marco lleva prácticamente media vida luchando por convertirse en una estrella del BMX. A diferencia de otros niños de su edad, él no se decantó por el fútbol, el atletismo o el baloncesto, aunque como explica su padre, Nere Martínez, todo tiene una explicación. «Mi hermano competía en BMX, y a Marco le gustaba mucho cuando lo veía. Así que un día lo acompañamos a Almuñecar y Marco, con 6 años, participó en su primera carrera. Quedó segundo, y desde entonces ya no se ha vuelto a bajar de la bici», cuenta Nere.

Actualmente, Marco ya entrena casi como un profesional. Su padre y Jorge Aguín, destacado exciclista en la modalidad de descenso, comparten su pasión y lo llevan a todas las competiciones que pueden. «Ya he competido en Francia, Suíza, Bélgica, Inglaterra, Dinamarca...», cuenta orgulloso Marco. De hecho, el año pasado en Copenhague se convirtió en el primer gallego en participar en un Mundial, experiencia que repitió hace un par de meses en Birmingham, donde superó las motos -series clasificatorias- antes de caer eliminado.

Sueños olímpicos

Pese a su corta edad, Marco ya tiene claro cuál es su sueño dentro del BMX. «Me gustaría ganar el oro en unos Juegos Olímpicos», afirma sin dudar. Pero el reto, difícil en cualquier deporte, lo es todavía más en esta modalidad debido a la escasa tradición que existe en España. «En todo el país, no hay más de 500 federados en BMX, mientras que en Francia, por ejemplo, hay clubes que superan esa cifra», explica su progenitor.

Sin embargo, Jorge Aguín y el padre de Marco están trabajando para popularizar el BMX en Galicia, promoviendo la construcción de circuitos específicos para practicarlo en lugares como Monte Porreiro, Meis o Santiago de Compostela.

«A día de hoy, para vivir de esto es necesario emigrar a Francia o Estados Unidos, países con un altísimo nivel», señala Nere. De momento se tienen que conformar con viajar siempre que pueden a las mejores competiciones por todo el mundo. «Pero el gasto es alto, y haría falta el apoyo de patrocinadores para poder competir con garantías al más alto nivel», se lamenta el padre de Marco.

Estos días, Marco descansa antes de retomar los entrenamientos. Mientras tanto, se entretendrá viendo la prueba de BMX en los Juegos de Londres, para los que ya tiene a su favorito. «Me encanta Connor Fields. Tiene 19 años y ya es uno de los mejores del mundo», cuenta Marco. Quizá, en 2020, ambos se enfrenten en un circuito olímpico.

Marco Martínez Peña Ciclista de BMX