La moción vuelve a cocerse

Eduardo Eiroa Millares
Eduardo Eiroa CEE / LA VOZ

FIRMAS

Manuel Antelo saludando al público el día de su investidura.
Manuel Antelo saludando al público el día de su investidura. s. g.< / span>

La marcha de la popular Carmen Borbujo de Vimianzo ha reactivado el apagado rumor de la moción de censura que acabaría con Manuel Antelo.

¿Cómo están los equilibrios de fuerzas?

Oficialmente ningún partido dice que la cosa está hecha. Pero ahora parece que las posibles trabas han empezado a esfumarse. Antelo tiene cuatro ediles; la oposición, nueve. El regidor podía contar hasta ahora con que ni el socialista Antonio Miñones ni la popular Carmen Borbujo apretarían el botón de la guillotina. Borbujo, además, contaba con un edil de su grupo que, en principio, estaría de su parte, José Manuel Pérez. Así, Antelo sumaba a sus cuatro otros tres, el mínimo que necesitaba para salir indemne. Ahora ya no le llegan.

¿Cuáles son las intenciones?

Los posibles integrantes de un tripartito niegan cualquier contacto con los otros. Tal vez quien mejor define la situación es Manuel Rodríguez, edil socialista: «Hai nove, pero chega con sete», dice, no porque ya esté cocinado el plato, sino porque las cuentas dan para cuando haga falta empezar el guiso. Rodríguez apunta que no sabe si habrá moción o no, pero que si se llega a ella es, señala, porque «Antelo está facendo méritos». Sobre su pasado pacto también lo tiene claro: «O BNG pensou que con darnos mil euros a cada un xa estaba, e equivocouse», dice Rodríguez, quien respeta, aunque no comparte, que el portavoz de su grupo, Antonio Miñones, se oponga desde el principio a la censura.

¿Quién sería el alcalde?

Esa es una cuestión espinosa porque los tres grupos tienen el mismo número de concejales. «No hipotético caso de que nos sentásemos a negociar sería irrelevante quen vai de alcalde», dice Manuel Soto, de IxV, quien asegura que no hay contactos pero que la censura «é un método democrático previsto» y que de llegar a producirse sería por méritos de Antelo. Si se le pregunta si apoyaría al PSOE o al PP, responde con otra pregunta: «¿E por que non a nós?». El reparto en situación de empate técnico entre tres grupos, cuando solo uno puede hacerse con la alcaldía, se antoja difícil, aunque algunos rumores apuntan a que la cosa está ya más o menos hecha y que el peso caería por la parte popular.

¿Para cuándo?

No está claro, de llegarse a ese acuerdo, cuándo se presentaría. El PSOE -Manuel Rodríguez- dice que si se diera la oportunidad, ellos se apoyarían solo a sí mismos. Pero está claro que si nadie da el brazo a torcer, todo seguirá como está, aunque en Vimianzo los tambores de guerra política suenan sin cesar desde los primeros meses de mandato.