«Nos tenemos que reinventar»

Susana Luaña Louzao
susana luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La entidad se adapta a los nuevos tiempos; y el empresario, también

15 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Lo primero, una aclaración. Aunque la cuota a la Cámara de Comercio ya no sea obligatoria, nunca va a ser como una asociación de empresarios. «No, nosotros seguimos dependiendo de la Administración y si estás tutelado, dependes de ella tanto para la financiación como para los servicios». Lo dice el presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Vilagarcía. Miguel Falcón Noya (Cambados-1958) se pudo al frente del organismo hace cinco meses, y lo hizo en un momento crítico de transición en el que las Cámaras desconocen cómo van a sobrevivir en el futuro.

-¿Cuándo se va a decidir el futuro de las Cámaras y su supervivencia?

-Estamos a la espera de una nueva ley que lo regule. Supongo que parte será financiación pública y parte privada, vía cuota voluntaria y vía servicios.

-¿La Cámara de Vilagarcía puede sobrevivir sin la cuota de los empresarios?

-El presupuesto bajó un 30%, la media en todas las Cámaras. Ahora la cuota es cero, pero en los últimos quince años, tras la intervención, se ha hecho una buena labor y está saneada para trabajar un tiempo. Eso se lo debemos a las personas que han trabajado aquí en los últimos años. Cuando acabe este año tenemos que saber cómo nos financiamos. La ley será la que marque el camino, pero nosotros tenemos un plan B, que son los objetivos que nos estamos fijando. Nos tenemos que reinventar.

-¿De qué manera?

-Hemos estado estos meses planificándolo. Lo primero es la nueva página web (camaravilagarcia.com), con todos los servicios que damos, y estamos en las redes sociales. Los objetivos fundamentales son la formación, el comercio internacional y las nuevas tecnologías.

-¿Sirven esos servicios al pequeño comercio de la comarca, que junto con la hostelería es lo que más abunda en la demarcación?

-Sí, las consultas del pequeño comercio aumentaron un 40%. Muchos quieren abrir negocios y lo que demandan es asesoramiento; la forma jurídica, las ayudas que tienen...

-Hay mucha gente que se queda en el paro y abre comercios que, de entrada, no parecen viables.

-Sí, eso ocurre. Cada emprendedor es un caso distinto. Hay gente que viene cuando se le acabó el paro y lo ideal es que busquen una salida al principio, porque así lo pueden cobrar todo junto y tienen un capital para empezar. Pero aún existe la cultura de que mientras estoy cobrando el paro, me dejo estar. En esos casos, nuestra obligación es asesorarles y decirles si el proyecto es viable o no. Pero también hay personal formado que se quedó en el paro y que se busca el futuro con muy buenas ideas. Lo vemos en el vivero de empresas. Hay una de ingeniería, un gabinete de logopedia, diseño gráfico, márketing, un certificador de calidad y de ISO, otra de estética y nutrición... Un poco de todo, y todas están saliendo adelante. Es gente joven que se mueve mucho y tienen proyectos conjuntos. En otros casos el problema es la financiación. Hay proyectos que podrían salir adelante y que ahora no tienen financiación.

-Otro apartado importante en la web es el comercio exterior. ¿Funciona en la comarca?

-Ese es otro perfil. Las empresas en nuestra demarcación son pequeñas, pero empiezan a entender que si tienen productos interesantes tienen que internacionalizarse. Empezamos con las bodegas y las conservas porque tienen mucha gente detrás, y está funcionando, y ellos entiende que la Cámara les abre esos mercados a los que de otra manera es muy difícil acceder, porque muchos parten de cero y a veces no saben ni qué producto tienen ni a dónde deben exportar. Es un trabajo a veces complicado, pero nosotros estamos para ayudarles. Por eso hacemos cursos de iniciación a la exportación. La parte de formación de la web está enfocada a la externalización y a la exportación, porque ahí hay un vacío.

miguel falcón noya presidente de la cámara de comercio de vilagarcía

«Aún existe la cultura de que mientras estoy cobrando el paro, me dejo estar»

«Este año la cuota es cero; cuando acabe, tenemos que saber cómo nos financiamos»