«Si un cómico intenta volverse serio está muerto»

La Voz

FIRMAS

Oscar Vázquez

El artista busca «hacer reír, y ahora más que nunca»

13 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

La Apoteosis Necia de Berto Romero estará esta noche en el Pazo da Cultura de Narón. Ayer adelantaba sus impresiones sobre la cita. Esta mañana, a las 11.35 horas, estará en el programa de Radio Voz Voces de Ferrol.

-¿A quién le dedica esa «Apoteosis necia»?

-Ya veo por dónde vas... Me están machacando estos días a preguntas con los políticos. Se la dedico al público que viene a verla, con todo el cariño, como los toreros. Hay algo de biografía, pero la vida de uno no es tan divertida... Hay algo de real y luego surrealismo.

-¿Qué va a encontrarse el público? ¿Más humor que música?

-Más humor que música, yo soy un cómico, no un músico. Canto, pero utilizo la música como un arma más para el humor.

-¿Trae consigo a su inestimable Lagarto a la guitarra?

-Por supuesto. Mi vida sin El Lagarto sería como un jardín sin flores. Hay que llevar siempre con uno a buen capullo como es él (risas).

-¿Cuándo salía a cantar en el programa de Buenafuente esperaba lo que sucedió después?

-No, para nada. Ni ahí ni después. Yo nunca he esperado nada. Es que no lo pretendía. Llevo desde 1998 en los teatros haciendo monólogos... Pero luego, así fue. Fue como un nacer de nuevo y la televisión da mucha proyección y oportunidades de ver capacidades humorísticas que tienes y desconocías. Pero yo no hago muchos planes.

-¿Guion o improvisación?

-Guion, de toda la vida. Siempre me escribo mi material y para mí es sagrado. Lo que pasa es que trabajar con Andreu Buenafuente es trabajar con una escuela de improvisación. Y si al principio la desechaba y todo era 100% guion, ahora sería un 60% guion y un 40% improvisación, aunque es un poco ridículo ponerle cifras a esto.

-Llega con su espectáculo en un momento socialmente duro. ¿Es más difícil hacer reír ahora?

-Yo creo que la gente entra al espectáculo y se olvida de los problemas. Para eso se rascan el bolsillo, para que les hagan reír, y ahora más que nunca, no para que les expliquen los problemas que tienen en casa.

-En algún momento se tendrá que poner serio...

-No debo ponerme nunca serio en un escenario. Si un cómico intenta volverse serio está muerto. Otra cosa es la vida. El día a día. El miércoles, por ejemplo, me encabroné con los aplausos que hubo en el Congreso tras los recortes, con la carga policial contra los mineros... Fue un día malo. Feo. Que también los hay.

berto romero humorista