Su madre nació en la aldea de Figueroa y su padre en Oza dos Ríos, pero si se le pregunta por el proceso de fusión de este Concello con el de Cesuras, Iván Fandiño Barros (Orduña, Vizcaya. 1980) reconoce no tener ni idea: «Realmente no me he enterado de nada».
-¿Hay quien se sorprende de que haya afición taurina en Galicia?
-Bueno. Yo es que soy descendiente de gallegos nacido en el País Vasco y soy matador de toros. Creo que más inusual que esto no puede haber muchas cosas. Es cierto que no hay mucha tradición ni mucho arraigo, pero ir a una corrida y disfrutar del festejo de la fiesta no está ligado o limitado a donde hayas nacido.
-Me imagino que, en todo caso, para sus padres debió ser toda una sorpresa.
-Sí, pero, al final, los sentimientos de cada persona afloran donde menos te lo esperas. Uno no elige su nacimiento y las aficiones, cuando llegan, hay que disfrutar de ellas.
-¿Es de los que siguen ligados a Galicia?
-Tengo a toda mi familia aquí, tanto por parte de padre como por parte de madre. Aunque sí es cierto que actualmente mi profesión no me lo permite, me gusta venir. Pasaba en A Coruña todos los veranos desde que tengo uso de razón.
-En Pontevedra le veremos el 12 de agosto. ¿Cómo se presenta esta cita?
-Con mucha ilusión por hacer el paseíllo en Pontevedra. Mis familiares son todos gallegos y quiero mantener la ilusión por los toros en Galicia.
-Debuta en el coso de San Roque por todo lo alto, encerrándose con cuatro victorinos.
-Sí. Esta va a ser una temporada en la que estoy haciendo apuestas importantes, apuestas muy fuertes, y una de ellas he decidido hacerla en Pontevedra. Espero que salga bien.
-¿Cómo es lidiar un toro de Victorino Martín?
-Es el compromiso máximo y reclaman toda la concentración de que un matador dispone porque son toros complicados, a la vez que bravos. En milésimas de segundo te pueden sorprender y se necesita estar con todos los sentidos puestos en la lidia.
-Ya ha toreado en A Coruña. ¿Qué recuerdos guarda?
-Salí con un sabor agridulce. Fue una de las actuaciones más importantes de toda la temporada, pero, a la vez, fue una tarde en la que no la refrendé con la espada. Por eso me queda el poder triunfar en esa plaza.
-¿Se quitará esta espina en la ciudad del Lérez?
-Bueno, sí. Esperemos que así sea y ojalá tenga la posibilidad de solventar aquello que perdoné el año pasado.
-¿Ya le han comentado cómo es el público pontevedrés?
-Tuve la fortuna de ver alguna corrida televisada y sé que es un público que va a disfrutar mucho de la fiesta. Sobre todo, a pasárselo bien y a divertirse, que es en lo que consiste todo esto para mí.
-¿Que límites tiene Iván Fandiño?
-No tengo límites.
-Para terminar, ¿cómo está yendo su temporada?
-Es una temporada importantísima en la que su arranque ha sido muy fuerte, triunfando en Valencia, Madrid, Sevilla... Siempre voy a las ferias con las miras puestas en la siguiente corrida. Soy un torero que quiero que todos los públicos que vayan a verme salgan satisfechos de la plaza. No creo que por la categoría de la plaza los matadores tengamos que exponernos más o menos al toro. Todos los públicos pagan una entrada para vernos. Este es mi concepto del toreo. Así soy y así lo estoy demostrando toda la temporada.