La zona de bares de Portonovo se torna polémica todos los veranos
03 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Portonovo es uno de los centros nocturnos más animados de la provincia de Pontevedra. Y parte de su éxito se debe a una meticulosa conjunción de elementos. Enumerar todos es una osadía, pero seguro que entre ellos están los siguientes: alta densidad de bares en la zona de marcha -a cada paso, un bar y un ambiente-, amplitud de la oferta -existe la opción de acabar la noche en una de las macrodiscotecas de la zona- y, como aderezo, una sensación de libertinaje concentrada. Un chupito de apenas dos calles que se beben miles de personas cada verano. Jóvenes que bajan y suben la calle como torrentes.
Sin embargo, la combinación de ingredientes que propicia «la movida», sufre un maridaje menos idílico con los vecinos que comparten portal con los pubs.
Cierran y abren
Las alarmas de algunos vecinos han saltado cuando el local Boulevard -cerrado cautelarmente por servir alcohol a menores- volvió a abrir sus puertas el pasado fin de semana. «En San Juan hicieron una fiesta privada, pero ahora están abiertos de par en par», señala una vecina, visiblemente indignada con la situación.
«Ya hemos ido al Concello para pedir el expediente sancionador y formalizar una denuncia, porque además el dueño tiene una actitud amenazante», advierte. Y la razón del enfado: «Desde la una de la madrugada hasta el cierre el escándalo es insoportable».
Este hecho vuelve a poner en marcha una maquinaria que se repite cada año. Los vecinos y los bares emprenden una lucha por hacerse con un hábitat reducido. Unos defienden la tranquilidad de su hogar. Otros la necesidad de sacar partido a sus negocios.
Desde el Concello se muestran voluntariosos. Hace varios años se ocuparon de los problemas de ruido, obligando a los bares a instalar medidores de sonido. No obstante, el rumor de la calle no se puede callar desde las barras. Y el problema sigue siendo escurridizo.
Los dueños de bares de copas piden a los vecinos que entiendan la situación. «Son cartos que se quedan na vila. E en calquera pobo turístico pasa o mesmo no verán», señalan. La noche seguirá activa, pero una cosa está clara: algunos vecinos no quieren movida.
«Hemos pedido el expediente sancionador del Boulevard para denunciarlo»
Cada verano, vecinos y bares emprenden una lucha por un hábitat reducido