El concierto acústico de Reincidentes llenó la Praza Maior de mensajes con carga social e hizo vibrar al público
01 jul 2012 . Actualizado a las 06:00 h.Posiblemente los más mayores recuerden otras sesiones vermú igual de multitudinarias en la praza Maior de la capital ourensana, pero es seguro que muy diferentes a la que se vivió ayer. Primero por la propia música. El rock siempre fresco de Reincidentes está muy lejos de los sones de banda o de la orquesta tradicional que acompañaba a los vecinos mientras hacían tiempo para la hora de la comida. Los sevillanos estuvieron impecables en su concierto y los jóvenes que llenaban el recinto corearon muchas de esas letras marcadas por el compromiso social. Un tono reivindicativo que tuvo recuerdos para quien peor lo está pasando en estos momentos y para colectivos en pie de lucha, como los mineros.
En las mesas de las terrazas -tan abarrotadas que muchos optaron por sentarse directamente sobre los adoquines de la plaza- muchas más cervezas que vermús acompañaban a la pizza, el queso o los embutidos comprados al vuelo en los puestos del mercado medieval. Su ubicación, en las calles adyacentes, hacía posible que una pausa entre canción y canción sirviese para reponer avituallamiento sin perderse casi nada del espléndido concierto acústico. «Comemos ahora porque así podemos dormir y estar frescos para la recta final», explicaban Raúl, Marta y Lucía, de Pontevedra Y es que la recta final del Derrame Rock no tenía desperdicio, con Rosendo, Los Enemigos, Herdeiros da Crus, Avalanch, Habeas Corpus y Forraje, entre los 17 que mantuvieron encendida la antorcha roquera en Oira hasta la madrugada.
festas de ourense la ciudad se viste de gala