La posibilidad de un empleo fijo dispara las solicitudes para faenar a pie. Más de 600 personas optan a uno de los 75 permisos de marisqueo
29 jun 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Buscan un permiso de trabajo para toda la vida. No es un empleo fácil, ni mucho menos. Exige esfuerzo, constancia y también destreza para conseguir rentabilizar los frutos del mar. Sin embargo esto no ha echado atrás a las cerca de seiscientas personas, que presentaron su candidatura para las 75 plazas que se concederán a nuevos mariscadores a pie entre las tres cofradías de la ría de Pontevedra; 25 en cada una de ellas.
Y esta cifra no incluye a aquellos que solicitaron el pérmex (permiso de marisqueo) directamente en la Administración o vía Internet, por lo que se espera -a falta de que se publiquen las listas oficiales- que se pueda alcanzar un millar de aspirantes para menos de un centenar de licencias.
Una demanda desproporcionada que, según explicaban desde las propias cofradías, responde a dos causas. La principal es la falta de empleo, que ha llevado a personas con todo tipo de perfiles a presentarse a la selección de nuevos mariscadores a pie. En muchos casos, sin conocer lo que implica el propio trabajo. Mientras que por otra parte se suman a ellos otro grupo que sabe a lo que se enfrenta, bien porque tuvo en su momento una plaza y la perdió o bien porque tiene familia directa que se dedicó a ello o todavía lo hace.
En este sentido es importante resaltar que, en cofradías como la de Lourizán o San Telmo, los últimos permisos para mariscadoras a pie se concedieron en la década de los noventa y el número de jubilaciones en los últimos años hizo que los bancos pontevedreses pasaran de contar con ochocientos carnés en el año 2000 a los 347 que existen en la actualidad, según las estadísticas oficiales de la lonja de Campelo -ente que agrupa a las tres cofradías de la ría de Pontevedra-.
Los criterios que decidirán quién consigue el ansiado carné y quién no, siguen unos parámetros de puntuación marcados por la Consellería de Mar. Estar empadronado en la zona, contar con un año de paro continuo o haber realizado cursos de marisqueo suman puntos en el proceso de selección. Una decisión que tiene en vilo a cientos de familias que buscan una fuente de ingresos estable con la que ganarse la vida.
La ría de Pontevedra perdió en los últimos diez años a 450 mariscadoras a pie.
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Licencias en la ría de Pontevedra