Constata una caída del precio de la vivienda entre un 20 % y un 30 % en los dos últimos años
13 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Una agencia inmobiliaria es un gran observatorio del mercado de la vivienda y del comercio. Javier Tovar (Segovia, 1951) lleva 23 años en este negocio en Pontevedra y comarca. Tiene una posición de reconocimiento y es un referente en el sector a la hora de hacer una radiografía de la difícil situación actual. De momento, se muestra prudente sobre las nuevas medidas que acaba de anunciar el Gobierno para dinamizar los alquileres e incentivar la compra-venta de viviendas con exenciones fiscales.
-¿Qué le parecen esas nuevas medidas anunciadas?
-Hay que ver cómo se desarrollan. Yo, en principio, soy escéptico porque ya ha habido alguna acción del anterior Gobierno y el mercado, cuando está plano y desanimado, es muy difícil reanimarlo. Pero bueno, bienvenidas sean todas las medidas que ayuden tanto a propietarios como a inquilinos. Algún efecto positivo tienen que tener.
-¿Pontevedra sufre más o menos que otras ciudades la crisis en el mercado inmobiliario?
-Pontevedra no es ajena a lo que está pasando en el resto del país. Es una capital de provincia con una población estable, más o menos solvente en el segmento de precios que las rentas de sus ciudadanos le permiten. Los desequilibrios de un exceso de oferta sobre una demanda lánguida y retraída también se acusan aquí, pero quizás ese desequilibrio no haya sido tan fuerte como en otras ciudades.
-¿Cuánto han caído las operaciones de compra-venta?
-Las operaciones, alrededor de un 80 %. El vehículo de la crisis en el que vamos todos está creando un paro y un desempleo enorme. La compra de una vivienda es una decisión a largo plazo y ese plazo no está asegurado para el que depende de un puesto de trabajo, que no sabe si lo va a conservar y, si lo conserva, no sabe si va a mantener sus ingresos debido a los recortes.
-¿La obra nueva ha caído más o menos en la misma proporción?
-Si nos atenemos a las licencias que tramita el Ayuntamiento, en Pontevedra se construía entre 800 y 1.000 viviendas al año y ahora pueden estar en 200. Hay muy poca vivienda nueva en el mercado y el stock que había de vivienda terminada o de segunda mano se va colocando al ritmo de una demanda muy baja.
-¿Ese stock sigue siendo alto?
-Se va reduciendo al no haber obra nueva. Yo preveo que en dos o tres años haya incluso ciertas rigideces en el mercado por el lado de la oferta. El stock que se va colocando responde a una demanda más selectiva. Se venden los mejores pisos, ese que uno quiere tener, en una buena zona, en un buen edificio, en una buena planta, con una buena orientación. Y va quedando lo residual.
-Lo poco que se vende responderá a la bajada de los precios.
-El mapa cambia de una calle a otra, pero en general las tarifas de promociones pueden haber bajado entre un 20 y un 30 %, si tomamos los dos últimos años.
-¿Y en segunda mano?
-Se ha resentido más o menos igual. Tampoco hay mucha oferta de segunda mano porque no hay reposición por parte de ese propietario que quiera meterse a comprar otra vivienda nueva.
-¿A cómo está ahora el metro cuadrado útil en Pontevedra?
-Es difícil precisar. Puede estar entre 1.800 y 2.400 euros el metro útil, en términos generales. En el 2009 el límite superior estaba por 3.200 y antes, en el momento álgido de la burbuja, se hacían operaciones de 4.000 y 5.000 euros el metro útil.
-¿Los alquileres se han mantenido más estables?
-El alquiler es sustitutivo de la compra y no ha habido tanto ajuste. Los precios se mantienen bastante estables. Hay más demanda de alquiler y la oferta se mantiene vigorosa en cuanto a precios. Estamos hablando entre 450 y 600 euros al mes, aunque depende de la zona y de las características del piso.
-¿Cuáles son las zonas más caras y las más baratas?
-Tradicionalmente la más cara es todo el centro, desde la Alameda hasta Benito Corbal. Pero en Pontevedra no hay distancias y cuando se hace un buen edificio, de mucha calidad, fuera de ese zona caliente, la gente valora que puede tener un gran piso a solo diez minutos de la Peregrina andando. Por eso quizá ya no haya tanta diferencia de precios entre centro y periferia.
-¿Ha tocado fondo el precio de la vivienda? Dicen que es la segunda burbuja que aún falta por estallar.
-Es posible que todavía haya un ajuste de precios proviniente de la oferta canalizada por las entidades financieras. Es difícil de pronosticar y jugar a predicciones no me parece prudente. Todos los días leemos en prensa el tremendo estocaje inmobiliario de las entidades financieras. El presidente del Gobierno le dijo a los bancos que tienen que bajar precios. Eso crea expectación y puede seguir reteniendo la demanda.
-Dependerá de la provisión de más crédito, como también se les exige.
-La financiación en este sector es fundamental. Y los bancos van a seguir prudentes y conservadores en la concesión de créditos hasta que esto se anime. Y aunque lo den, si las condiciones se endurecen, la accesibilidad a ese crédito va a ser complicada. Creo que todavía queda un plazo largo para que esto se recupere.
-La crisis también se refleja en el comercio ¿Benito Corbal sigue siendo valor oro?
-Sigue siéndolo. Hemos tenido encargos de firmas a nivel nacional que quieren estar es en ese circuito de Benito Corbal, Peregrina, Oliva, plaza de Compostela y Sagasta, pero tienen frenados sus planes de expansión al menos hasta el 2013. Y en este momento es totalmente inusual y extraordinario que haya cuatro o cinco buenos locales disponibles en esa zona.
-¿Y ahí los precios se mantienen?
-Más o menos sí, con una ligera corrección a la baja. Los arrendatarios solventes renegocian el precio en función de la bajada de sus ventas comerciales. En ese circuito el alquiler está entre los 40 y 60 euros el metro cuadrado. Y en venta se mantiene la horquilla de 6.000 a 12.000 euros por metro cuadrado.
-¿En calles de segunda bajaron mucho más?
-Han caído casi un 50 %. En calles como Eduardo Pondal, antes se alquilaba a 1.000 euros y ahora a 500 ó 600, si es que se alquila. Pero calles más céntricas, como Michelena, también sufrieron desgaste.
-¿La zona monumental es más cara o más barata?
-Está orientada a la hostelería y tiene un buen pulso. Es más barata que la zona caliente del centro, pero es difícil que vaya el textil. En cuanto a vivienda, hay menos demanda porque tiene muchas limitaciones y el precio final, con la rehabilitación, es alto.