La construcción del by-pass en las afueras de Santiago ha alimentado la idea de que podría descartarse definitivamente la conexión directa entre Vigo y Ourense por el Miño. Los primeros en alertar de esta posibilidad fueron los expertos de UGT, quienes ya advirtieron que sería «una discriminación para todo el sur de Galicia» no aprovechar los híbridos. De hecho, la vía actual debería funcionar todavía «unos cuantos años» si todo va con normalidad, apuntan desde el sindicato. Cuando llegue el ancho internacional ya habrá mejores trenes, como el Talgo 350 o el de Siemens.
Aunque recortar el tiempo de viaje permitirá que Renfe se plantee operar incluso con dos trenes en horario diurno dentro de no mucho tiempo, la gran asignatura pendiente de Vigo sigue siendo la salida directa del AVE. La ministra de Fomento, Ana Pastor, se ha comprometido a impulsar la variante de Cercedo para evitar un rodeo por Santiago que actualmente parece insalvable dado el retraso que acumula ese proyecto y dado, también, el avance que experimenta la alta velocidad en el eje atlántico.
Sin fecha
En un acto celebrado en Vigo el pasado mes de febrero fue tajante en su promesa, pese a los duros recortes presupuestarios que ha sufrido su departamento. Aseguró que Galicia tendría AVE «incluida la variante de Cercedo». Nos obstante, en una comparecencia en el Congreso de los Diputados evitó poner fecha al inicio y la conclusión de las obras.
La primera víctima de esos recortes presupuestarios, de hecho, ya ha sido la estación de Thom Mayne.