1 Por primera vez en la historia un grupo de profesionales del área sanitaria de de A Coruña celebraron en el Materno el Día Internacional de la Matrona, 24 horas antes que el Día de la Madre, que se conmemora hoy. «Siempre se celebra el 5 de mayo y este año coincide en el mismo fin de semana con el de las madres. Generalmente íbamos a Santiago, pero este años decidimos quedarnos aquí», comenta Dio Cajigal, una de las organizadores. Repartieron galletitas, pines con forma de eme de matrona y folletos «para reivindicar la importancia de nuestro trabajo», aseguran. Por cierto, me contaron que las matronas tienen patrona, la Virgen de la Visitación, que es el 30 de mayo.
Samicro de plata
2 El nombre de Samicro va unido a la historia reciente de la ciudad y por sus aulas de informática pasaron miles y miles de coruñeses. Este fin de semana su propietario, Genaro López Reyes, celebró con su equipo las bodas de plata de esta academia que nació en la calle Rosalía de Castro y que se iba a llamar Microsa, pero como se parecía algo a Microsoft decidieron poner delante lo de SA (Sociedad Anónima). «Cuando empezamos no existía Internet y dábamos clases de ofimática y electrónica con unos pecés de IBM con disco duro de veinte megas que valía 200.000 pesetas (1.200 euros), aunque pronto bajó a 80.000 (480 euros)», recuerda Genaro, uno de los tres fundadores y el único que sigue al frente de este negocio, que cuenta con un segundo local en la calle Costa Rica. «Seguimos impartiendo clases de informática y electrónica, pero también cursos muy especializados», asegura poco antes de brindar por los 25 años que pasaron desde el 4 de mayo de 1987.
Reapertura del Dublín
3 El pub Dublín no tiene secretos para Fernando Esclusa, que pasó de ser cliente habitual a propietario. «Como tengo la oficina en San Andrés siempre iba a tomar algo», recuerda. Pero es que su relación con el mítico pub irlandés de la calle Panaderas también era profesional, ya que el grupo en el que canta y toca la guitarra, Los Mecánicos, llevaba dos años como banda residente con conciertos en directo todos los jueves. El Dublín cerró y se lo ofrecieron a la encargada, Carla Méndez Villares, que se puso en contacto con el cliente-músico-amigo para que la acompañase en esta aventura hostelera. «Le dimos una buena limpieza, pero de momento mantenemos la decoración y ya iremos viendo cómo van las cosas. Queremos volver a los principios del Dublín, apostar por la cultura, por actividades como los martes literarios...», relata Esclusa, que hace años también regentó el Electra, en la calle Troncoso. Piensan ofrecer desayunos desde las ocho de la mañana, menú del día y, por las noches, buena cerveza y copas. Los jueves volverán a actuar Los Mecánicos, un grupo en el que canta un cliente habitual del bar, ahora propietario del mismo.