¿Quién acaba con el marisco de Cabío?

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La Xunta sospecha que la desaparición de almeja se debe a un problema de depredadores

06 may 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

El libre marisqueo tiene, en la ría de Arousa, forma de triángulo. Sus tres vértices han estado históricamente colocados sobre Os Lombos do Ulla, O Bohído y Cabío. Sin embargo, desde hace unos años, la reserva de almeja que se extiende frente a la costa de A Pobra ya no es lo que era. La Xunta comenzó a interesarse por lo que allí ocurría en el año 2009, cuando se inició un estudio para determinar qué pasaba con el marisco en esa zona. De momento, no hay ninguna conclusión firme, pero sí una sospecha: la de que exista «un problema de depredadores», sesgún explica José Molares, subdirector xeral de Investigación e Apoio Científico Técnico de la Xunta.

Y es que una plaga de depredadores puede causar mortandades muy elevadas. En unas jornadas sobre criaderos, semilleros y cultivo de almejas, los técnicos de la Xunta incidieron en que «a capacidade de inxesta individual diaria de moitos depredadores sobre bivalvos é moi elevada, acadando, lóxicamente, maiores cantidades canto menor é a talla dos bivalvos depredados e no caso da semente». Eso explicaría que en Cabío haya desaparecido, sobre todo, el marisco pequeño.

Aumentar la producción

Pero no es ese banco marisquero el único afectado por la larga nómina de especies que se nutren de almejas y berberechos: de ese problema no está a salvo ninguna zona. Los bivalvos forman parte de la dieta de muchos animales, pero los que tienen en jaque a las cofradías son aquellos que, por no tener valor comercial, están a salvo habitualmente de las redes de nuestra flota. Contra ellos tienen que planificar las cofradías batidas periódicas para intentar mantener las plagas bajo control. De llevar a cabo campañas efectivas, podría reducirse entre un 15 y un 20 % la mortandad natural de los bivalvos, «o que duplicaría, na práctica, a supervivencia, e suporía unhas posibilidades importantes de incremento da extracción e resutados da explotación». En cualquier caso, también a la hora de hacer controles de depredadores debe aplicarse el sentidiño. Estos animales, tengan o no interés comercial, «forman parte da diversidade natural e son a súa vez alimento doutras especies».

los sospechosos habituales en la ría de arousa

Las amenazas que llegan del cielo

Aunque la gaviota se ha llevado la fama, son muchas las aves que se alimentan de marisco. Según un estudio de depredadores elaborado por la Xunta, una concentración de 20.000 aves invernales como la que se produce en la ensenada de O Grove «pode orixinar a perda de 40 millóns de berberechos e 3 millóns de ameixas».

Ouxas y otras especies

De nuevo, son muchos los peces que se alimentan de bivalvos: sargo, dorada, peces planos... Pero es la ouxa la peor considerada, quizás por carecer de valor comercial. Estas rayas consiguen detectar el marisco enterrado, excavar y la extraer las piezas. Si estas son de tamaño mediano, rompen las conchas con las placas córneas de la boca.

Un enemigo voraz

Las estrellas de mar figuran también en la lista de depredadores que causan estragos en los bancos de la ría. Hace tan solo unas semanas, la cofradía de A Illa organizó una batida que permitió retirar unos 300 kilogramos en solo unas horas.

Con las pinzas en la masa

Son varias las especies que actúan en nuestras aguas: el cangrejo común, el «dormiñento», el «conguito» y el «peludo». Son capaces de localizar sus presas enterradas en la arena, y usan las pinzas para romper las conchas.