La casa de al lado es una ruina

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

MONICA IRAGO

Los edificios abandonados son una fuente inagotable de problemas para sus vecinos

28 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Hay casas -muchas casas- a las que el tiempo las ha ido despojando de todo rastro de vida. Edificios que su último propietario cerró a cal y canto, para después olvidar la llave en el fondo de algún cajón. Su visión puede provocar un escalofrío en la espalda a los más aprensivos, o un pellizco de pena a quienes verían en su recuperación el principio de un tiempo mejor. La mayor parte de las veces, sin embargo, las casas abandonadas son miradas con la indiferencia que produce la costumbre. Y son pocos los ojos que analizan los problemas que causan a quienes viven al otro lado de la pared, en la puerta de al lado.

Y los problemas, haberlos haylos. Obviamente, el caso más grave es el de quien tiene que convivir con un edificio que amenaza con desplomarse. Eso ocurrió hace no tanto tiempo en O Grove, donde el cine Marino se desmoronó sobre sí mismo y trastocó la vida de los comerciantes y los residentes en la zona. Pero sin llegar a ese extremo, los edificios abandonados y en franca decadencia presentan muchos otros problemas: se convierten en casas de acogida para todo tipo de animales, desde palomas a gatos, desde ratas a pulgas. Son focos de malos olores e imanes para la suciedad.

A pesar de que edificios de esas características los hay, prácticamente, en todos los ayuntamientos de la comarca, son muy pocas las edificaciones que han llegado a ser declaradas técnicamente como ruina. En Vilagarcía, en los últimos años se han iniciado dos expedientes para solicitar esa declaración, en ambos casos para casas protegidas por Patrimonio. En Cambados, asegura el Concello, no hay ningún expediente en ese sentido. Donde sí se tramitan muchos expedientes de ruina -la mayoría parciales- es en O Grove: unos 15 al año, según los datos del Concello.