Ribadeo indemniza desde hace 13 años a un vecino con 60 euros al mes
19 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Sesenta euros al mes. Esa es la renta que el Concello de Ribadeo paga a un vecino, Antonio Gregorio Montes, como indemnización por el ruido nocturno. Cumple así una sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) dictada en el año 2006, pero con efectos retroactivos a 1999.
Desde entonces las cosas han cambiado. Muchos pubs de la zona vieja, agobiados por las denuncias, cerraron o se trasladaron. Ahora, los fines de semana apenas hay ya ruido y por eso el Ayuntamiento cree que ha llegado el momento de dejar de pagar. Lo intentó en dos ocasiones, en las que solicitó al tribunal que revisase el fallo. Pero no ha tenido éxito. Antonio Gregorio alega, se opone y el Concello se resigna a cumplir ya catorce años pagándole su renta.
El origen de esta historia se remonta al año 1993. Entonces, Antonio Gregorio iniciaba su particular cruzada contra el ruido nocturno, desde su vivienda, un segundo piso de un edificio del casco viejo. En aquel momento, pocos le auguraban futuro. Eran otros tiempos, más permisivos con el ocio nocturno aún emergente, y sus quejas se tomaban poco menos que a broma. Pero Antonio Gregorio no abdicó. Su constancia y tesón fueron reconocidos judicialmente en el año 2006.
«Vou seguir adiante»
«Tardei moito en que se fixera xustiza e ata que considere que o asunto non está definitivamente resolto, para que non volva a pasar, vou seguir adiante, porque custa moito facerse escoitar», se defiende. El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) condenó al Concello a abonarle una indemnización mensual de 60 euros como compensación por la devaluación económica de su vivienda por el ruido nocturno.
Además, el tribunal reprochó al Ayuntamiento su dejadez para intentar resolver el asunto y ordenó mantener en vigor la sentencia en tanto no cambiasen las condiciones que la motivaron, es decir, hasta que se acabase el ruido nocturno. ¿Han cambiado las cosas? Sin duda. La movida ribadense se ha trasladado, pero el problema para el Ayuntamiento radica ahora en demostrarlo.
El alcalde, el nacionalista Fernando Suárez, argumenta que desde hace meses no hay denuncias de vecinos del casco viejo, aunque sí de otras zonas donde ahora se encuentra el grueso de los pubs. Envió al juzgado informes de la policía que lo acreditan. Pero de momento no ha sido suficiente: «Houbo expedientes, sancións e incluso peches de establecementos. A día de hoxe, a movida nocturna baixou moito na zona vella», explica el regidor. Pero Antonio Gregorio se muestra inflexible y dice que no permitirá que se repitan las circunstancias del pasado: «Este é un asunto complexo e a proba é que o xulgado deu dúas veces para atrás coa pretensión do Concello de non seguir pagando». ¿De víctima a verdugo? Antonio Gregorio Montes no se considera cuando menos el único responsable del cierre o traslado de pubs. Dice -y no le falta razón- que hubo denuncias de otros vecinos, pero su tenacidad sin duda algo tuvo que ver.
Juicio al exalcalde
Y es que de aquella época aún quedan actualmente flecos por cerrar. Que se lo pregunten al exalcalde ribadense Balbino Pérez Vacas (PSOE), hoy retirado de la primera línea de la política y que en junio va a ser juzgado en Mondoñedo por una denuncia que presentó contra él Antonio Gregorio por, supuestamente, ignorar las denuncias que hizo. Para él pide una pena de inhabilitación para ejercer cargo público y que lo indemnice con 30.000 euros.
El Concello, que fue condenado por el TSXG, quiere que se revise el caso