Un costurero en el universo del fútbol

Antón Bruquetas REDACCIÓN / LA VOZ

FIRMAS

XOÁN A. SOLER

Álvaro González borda las indumentarias y botas de equipos de toda Galicia

19 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde hace cuatro años Álvaro González Couselo colecciona botas de futbolistas. Pasaron por su taller antes de estrenarse y, después de envejecer en contacto con la pelota y el césped, regresan para quedarse en el pequeño museo que ha montado en su tienda de Ordes, As Puntadas, donde también borda equipaciones de equipos de toda Galicia. Riki, Bodipo o Guardado figuran entre sus clientes más conocidos.

«El primer encargo que tuve después de comprar las máquinas fue para Eto?o», explica González Couselo. «Conocía -añade- al representante de Puma, la marca que patrocina a Samuel, y me pidió que le bordase el nombre en las botas». Acababa de montar el negocio. «Todo empezó porque, después de entrar en contacto con los jugadores del Deportivo, les empecé a personalizar las botas con vinilo, pero con el uso este material se desprendía y siempre me decían que debía idear un sistema para que fuese permanente», destaca. Así, se lanzó a adquirir varias máquinas profesionales para, a través de algunos ingenios que fue diseñando, para coser lo que le iban pidiendo.

La fuerza del hilo convenció a los jugadores y pronto le empezaron a llover pedidos e incluso empezó a ampliar horizontes fuera de Galicia. «A Luque -comenta- le llegamos a hacer algunas cosas cuando vestía la camiseta del Ajax». Gracias a esto, también el exbarcelonista Gabri se apuntó para que le cosiesen su principal herramienta de trabajo. «Hace cuatro años, éramos pioneros en el sector», subraya Álvaro González. Pero pronto la competencia comenzó a crecer. «En estos momentos hay otras empresas que se dedican a hacer lo mismo que nosotros», dice el propietario de As Puntadas.

De todas formas, la empresa sigue manteniendo un buen número de clientes conocidos. Entre ellos, algunos integrantes de la plantilla del Deportivo. Cada uno realiza sus peticiones especiales a Álvaro. «Nosotros -indica- tenemos una tipografía base, pero a Riki le gusta que la letra sea más delgada y siempre borda el nombre de su hija». A Bodipo, por su parte, le gusta ver impresas las banderas de Guinea y de España cuando dispara a portería. «No es nada complicado... en general, son gente muy normal», agrega. Para celebrar la posible consecución del título de liga en la Segunda División y el ansiado regreso de los coruñeses a Primera, ha pensado en un detalle conmemorativo para la plantilla. Aunque, hasta que no se concrete el ascenso, no quiere revelar de qué se trata: «Me apetecería que fuese algo que les sirviese para recordar este momento durante toda su vida». «Aún es pronto -dice, mientras sonríe- porque no quiero que luego me puedan echar en cara que se ha gafado el ascenso por mi culpa». Mientras tanto, Álvaro González continúa buscando nuevos pedidos para su taller. Se ha diversificado a otros deportes como el fútbol sala. Alemao lleva en sus botas el sello de este empresario que se asentó en Ordes hace cuatro años.

A Riki le gusta que la tipografía sea más delgada que la del resto. Y borda también el nombre de su hija.