El fiscal del caso sostiene que por el momento solo hay una denuncia
13 abr 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las diligencias que ha abierto el fiscal de delitos económicos de Pontevedra con respecto a una supuesta malversación en el seno de la Cámara de Comercio se centran, supuestamente, en los últimos meses del 2011. Se trata de un período de tiempo que coincide con la fase final del mandato del anterior presidente del ente capitalino, Francisco Moldes, quien dimitió en enero dando el relevo a Antonio Gómez Rivera.
A este respecto, el representante del ministerio público capitalino se limitó ayer a señalar que la denuncia interpuesta a principios del pasado marzo se refiere a «pagos recientes, muy recientes» a una empresa brasileña. Esta firma sería la encargada de realizar toda clase de eventos y actividades vinculados con la misión comercial que la Cámara lleva a cabo anualmente en el país sudamericano.
Para esclarecer si existió algún tipo de irregularidad en estos pagos se han solicitado una serie de documentos tanto a la Cámara de Comercio, relacionados con los contratos suscritos, así como a Novagalicia Banco. No en vano, los abonos convenidos entre la entidad pontevedresa y la citada compañía, aparentemente, se formalizaban a través de cuentas abiertas en esta entidad bancaria.
A este respecto, algunas fuentes reiteraron ayer que estos pagos podrían suponer un desembolso mensual que podría rondar los tres mil euros. «Podríamos discutir si es o no ético pagar esta cantidad, pero otra cosa muy distinta es si es algo delictivo», reseñaron al respecto.
El fiscal Augusto Santaló remarcó que ambas entidades tendrán que recabar estos datos, «buscar en sus archivos y cuando me los remitan veré si hay indicios o no de delito. De momento, lo único que hay es una denuncia».
Esta fue interpuesta, según trascendió ayer, por una de las personas del organigrama estructural del organismo pontevedrés que tenía acceso a la información relacionada tanto con los contratos como con los medios de pago. En su escrito remitido en la Fiscalía de Pontevedra se alude a, al menos, una persona de la plantilla de la Cámara que, según apuntaron ayer sus allegados, «está muy tranquila. No tiene nada que ocultar».
Paralelamente a la investigación de la Fiscalía de Pontevedra, la entidad ha iniciado un procedimiento interno para esclarecer si existieron irregularidades en la contratación del citado servicio externo en Brasil. A este respecto, las fuentes consultadas despejaron cualquier tipo de duda con respecto a esta empresa sudamericana: «Lleva con nosotros unas dos décadas, veinte años, y siempre ha brindado un trabajo magnífico».
En principio, el estudio elaborado por un gabinete jurídico externo no puso de manifiesto ningún indicio de delito.