Claro, han dicho muchos. ¿Es realista esta forma de pensar? ¿No quedará todo en teoría, como sucede frecuentemente? Quizá no, o sí. De todos modos, este otro pequeño libro, con dibujos incluidos, puede ayudarnos a aterrizar con los zapatos que cada uno pueda usar. Juega también con los colores. Y el grupo se divide en pares o en tríos, cada subgrupo con sus zapatos, cuyas conclusiones presentan al final a todo el grupo.
Zapatos azules. De color oscuro, como en los uniformes. Significa la disciplina, la rutina, los procedimientos formales. No dejar volar ideas sin control.
Zapatos grises. Es el color de la materia gris y las células grises del cerebro. Es necesario explorar, investigar, buscar evidencias en lo que se afirma.
Zapatos marrones. Es un color práctico, sugiere lo esencial y bien en contacto con la tierra. Se usa para el trabajo duro, práctico, a nivel de barro y dificultad.
Zapatos naranjas. Es la señal convencional de peligro y advertencia, requiere mucha atención en lo que se dice. Busca la seguridad en la emergencia.
Zapatos rosas. Casi pantuflas amables, cálidas. Tiene en cuenta el tratamiento con ternura. Recuerda el hogar, la vida doméstica, la sensibilidad en todo.
Zapatos púrpuras. Suena a tiempos de la Roma imperial. Autoridad. Liderazgo y saber mandar. La persona no actúa por sí misma. Ejerce una función dada.
Recursos
- Edward De Bono. Seis pares de zapatos para la acción. Editorial Paidós, 1992.