El anterior gobierno local introdujo cinco cambios sustanciales en Luz Salgada

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

FIRMAS

La ejecución del plan contradice el informe en que Turismo reclama el dinero si no se construye el párking

23 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Que la nueva Secretaría de Estado de Turismo se enroque en los mismos argumentos que sostenía el Ministerio de Industria en la última etapa socialista entra en franca contradicción con la propia ejecución material que, hasta el momento, se ha hecho del programa Luz Salgada en Vilagarcía. Mientras los técnicos del departamento estatal insisten en considerar que aquella suma de proyectos tenía un carácter finalista -y que por lo tanto resulta inviable cualquier cambio de destino de los fondos- lo cierto es que al anterior gobierno municipal no le tembló el pulso a la hora de introducir modificaciones sustanciales sobre las propuestas iniciales que el equipo de Javier Gago había planteado en el 2005.

Que el dinero se puede reorientar lo demuestran cinco de las intervenciones que el bipartito decidió sufragar a cuenta de Luz Salgada. Ninguna de ellas figuraba en el documento que sus predecesores remitieron al Instituto de Crédito Oficial y se hizo acreedor a lo 6 millones de euros concedidos con cargo al Fondo para la Modernización de las Iniciativas Turísticas. La primera variación se acometió en febrero del 2008, cuando el Diario Oficial de Galicia publicó el concurso urgente para la reparación del parque de A Coca. El equipamiento había resultado dañado durante las inundaciones de noviembre del 2006. Obviamente, algo así no podía figurar en el programa original de inversiones. Este factor no fue obstáculo para que se empleasen en ello 330.000 euros.

Tampoco estaba reflejada en el paquete inicial la peatonalización de la calle Castelao, rebautizada como la segunda fase de humanización del río de O Con. A ella se destinaron 569.000 euros de Luz Salgada. En el primer tramo, centrado en los muros de Vistalegre y el exterior de la plaza de abastos, se invirtieron otros 600.000 euros.

Por fin, la nómina de obras impulsadas, fundamentalmente, por la anterior concejalía de Xestión do Territorio, obvió la construcción de una rotonda en Rodrigo de Mendoza, la reforma del parque Celso Emilio Ferreiro y la instalación de nuevos puentes sobre el cauce fluvial, que sí proponía el documento que consiguió el respaldo del ICO. Todos ellos constituyen, evidentemente, modificaciones en el destino de los fondos.