A opositar a Andalucía

Elisa Álvarez González
elisa álvarez SANTIAGO / LA VOZ

FIRMAS

SANDRA ALONSO

La ausencia de pruebas en educación en la mayoría de autonomías, incluida la gallega, lleva a cientos de jóvenes a intentarlo en el sur

18 mar 2012 . Actualizado a las 06:00 h.

Dicen que en Andalucía temen a los opositores de Galicia. Llegan y obtienen plaza. Si la leyenda es cierta, más de uno de los 2.389 puestos de profesores que convoca este año la Junta de Andalucía será para alguno de los docentes gallegos que probarán suerte en la comunidad andaluza el próximo mes de junio.

La limitación del Gobierno estatal de no ofertar más de un 10 % de la tasa de reposición de las vacantes educativas, y la recomendación del ministro José Ignacio Wert a las distintas autonomías para que no convoquen este año oposiciones en la enseñanza han provocado que la mayoría de los Gobiernos regionales, entre ellos el gallego, pospongan la renovación de funcionarios.

En un principio Madrid, Cantabria, Canarias, País Vasco y Andalucía desoyeron estas instrucciones. Sin embargo, en el primero de los casos no ha salido la convocatoria oficial; en el segundo solo se ofertan 25 plazas de Lengua Española y Matemáticas; en el tercero los responsable políticos se han echado atrás; y en el cuarto es necesario conocer el euskera para presentarse. Andalucía, es, por lo tanto, la tierra prometida. Son 2.389 plazas, y 33.154 opositores.

Y en esas están Alberto Veiga, un compostelano de 32 años; Patricia Lourido, sadense de 27; y Eduardo Van den Eynde, santiagués de 28. Son competencia directa. Los tres van a por una de las 182 plazas de acceso libre de Geografía e Historia. La oferta era más jugosa, 425. Pero treinta de ellas son para el cupo de discapacitados, y 213 de promoción interna.

El primer intento

Sus historias son diferentes, aunque con rasgos comunes. Aberto hará los exámenes en Málaga, Eduardo en Sevilla, y Patricia en Jaén. Ninguno de los tres se ha presentado nunca a una oposición. Alberto lleva unos tres años preparándola. Su objetivo era Galicia, y de hecho no ha sido hasta ahora cuando se planteó salir de la comunidad, «pero non me queda outra, aquí non hai oposicións de Historia desde o ano 2008». Eduardo, geógrafo, trabajaba en una consultoría. Dejó la empresa porque quería dedicarse a la docencia. Tiene claro que quiere ser profesor, sea en la enseñanza pública o en la privada.

Patricia es la que lleva menos tiempo de preparación. En su caso desde el mes de diciembre. Hace tres años había comenzado a estudiar, pero lo dejó al no haber oferta de empleo. Ahora compagina la oposición con un trabajo. En cuanto a las posibilidades de lograr plaza, «hay una probabilidad por cada quince presentados», resume.

Uno de los temores a los que se enfrentan los opositores a la comunidad andaluza es el riesgo a que después de las elecciones a la Junta se impugnen las plazas, ya que sobrepasan el 10 % de la tasa de reposición. De momento, el Gobierno central mantiene silencio, entre otros motivos porque reducir la oferta de empleo le restaría votos.

«Ahora se ataca todo»

La educación, fundamentalmente la pública, está siendo objeto de numerosas medidas por parte de los representantes políticos, que se traducen en un desprestigio de la profesión. Galicia y Madrid, entre otras comunidades, incrementaron la jornada lectiva de los docentes entre críticas de los sindicatos, que acusan a los Gobiernos de medidas populistas que solo pretenden crear la imagen de que los profesores apenas trabajan.

Esta misma semana, la Generalitat valenciana reducía las vacaciones docentes al mes de agosto. Patricia no se escandaliza, «están atacando a todo un poco, y también nos ha tocado a nosotros». Alberto mantiene el optimismo, «los recortes han hecho menos atractivas las oposiciones, pero las condiciones aún siguen siendo buenas». Tienen cuatro meses por delante, y van a por todas.