Ninguna de las tres plantas que hay en la zona puede producir
17 mar 2012 . Actualizado a las 07:00 h.El comité de empresa de la planta de biodiésel de Infinita Renovables en Ferrol, ubicada en el puerto exterior, denunció ayer que la falta de proteccionismo del Gobierno central con la producción nacional aboca al sector «al cierre».
Detrás de esa afirmación está el hecho de que las tres factorías que hay en la zona están paralizadas, lo que inutiliza más de 150 millones de euros de inversión, buena parte de ella realizada con ayudas públicas.
La mencionada factoría de Infinita requirió una aportación económica de ochenta millones de euros. A ellos hay que sumar los 47,7 millones de la zaragozana Entabán. Esta se ha quedado ya prácticamente sin plantilla después de un goteo incesante de despidos tras arrancar en el 2008 con casi cuarenta empleados. Entre ambas instalaciones suman 73.000 metros cuadrados de terreno ocupado en el puerto exterior de Ferrol, una zona privilegiada. A ese asentamiento, no obstante, no se le está sacando partido alguno.
Biocarburantes Peninsulares, con sede social en Madrid, levantó una planta de biodiésel en el polígono naronés de Río do Pozo con una inversión de unos 25 millones de euros que está ya acabada pero nunca ha entrado en funcionamiento. Otro ejemplo del estrepitoso fracaso de un sector llamado a dinamizar la economía de la comarca.
Las causas
Las causas de esta situación hay que buscarlas en el hecho de que el Gobierno de España nunca ha aplicado medidas proteccionistas con el biodiésel que se genera en el territorio nacional. La competencia desleal de producto llegado a precio mucho más bajo de, por ejemplo, Estados Unidos o Argentina ha roto el mercado y ha llevado a esta situación.