El 21 de este mes comienza la primavera. Son muchas las especies de aves que en estas fechas vuelven del sur para llenar nuestros campos y bosques con sus colores y cantos. Algunas, como las golondrinas, llegan muy temprano. Otras se hacen esperar incluso hasta mayo. En febrero, por ejemplo, casi todas las cigüeñas ya han ocupado sus enormes nidos en el interior de Galicia. Su característico crotoreo, el sonido como de castañuelas que hacen con sus picos, es parte inseparable de la banda sonora de muchas poblaciones del sur de Lugo y de Ourense. A partir de mediados de abril se incorporan a la sinfonía las agudas voces de los vencejos. Hay quien confunde a estos últimos con las golondrinas. Son muy diferentes. Más oscuros y de alas más largas, en forma de cimitarra, son rapidísimos en el aire, y a menudo forman apretados grupos que pasan volando sobre los tejados gritando como una pandilla de gamberretes. Anidan en el interior de huecos abiertos en las fachadas de las casas. Si por algún motivo caen a la calle, no saben echar a volar desde el suelo. Sus patas son demasiado cortas como para impulsarse con ellas. La evolución las ha diseñado así para convertirlos en las aves más aéreas que existen. Mientras están en África, no se posan nunca: permanecen durante meses en el aire, donde incluso duermen.
En torno a marzo llegan los cucos. Pasan con nosotros muy poco tiempo. Justo el que necesitan para emparejarse y poner sus huevos en nidos ajenos. Como luego ya no se ocupan de su descendencia, son de las primeras aves en regresar al sur. Más tarde comienzan a llegar los zarceros comunes, pequeños y verdiamarillos. Los machos se encaraman a un arbolito o una silva y emiten su canto, una graciosa mezcla de silbos y carraspeos. Nada que ver con la voz de los mosquiteros ibéricos, que justo la semana pasada, cuando todavía no había terminado febrero, comenzó a escucharse en Galicia. Son estos otros pajarillos pequeños, amarillos y discretos, que buscan las más espesas frondas de nuestros bosques ribereños para hacer su nido. Es en este noroeste de la Península donde resultan más abundantes de todo el planeta.
- ¿Qué otras aves conoces que vengan de África?