Urbizu 6-Almodóvar 4

FIRMAS

En general, la Academia acertó con la terna de finalistas (injusta la ausencia de Nani García por su espléndida música para Arrugas, como también fue extraño marginar a Eva entre las mejores películas), pero el foco apuntaba a las 16 nominaciones de Almodóvar por La piel que habito frente a las 14 de Urbizu por No habrá paz para los malvados. Con el añadido de que el manchego se reconciliaba con la Academia y su obra ya ganó el Bafta británico previamente, aparte de otros galardones. Enfrente tenía a un sólido cineasta con ocho filmes en dos décadas y media, injustamente marginado en la pasada edición de San Sebastián. El neowéstern Blackthorn y el drama La voz dormida eran comparsas. Y ocurrió lo previsible, que el bilbaíno ganó la partida. Quizá lo que más dolió al gran derrotado fue que le birlaran el guion adaptado, con toda justicia para Arrugas.

Transcurrida la gala y en plena resaca, surge la inevitable reflexión. Si los más de cuatro millones de espectadores (23,3?%, un puntazo) que siguieron la gala por La Primera se pasaran por las salas a ver algunas de las ganadoras (y nominadas), aumentarían en un buen tramo la caja del cine propio. Unos días antes de la ceremonia, un puñado de exhibidores recuperaron algunos títulos nominados para probar suerte en la repesca, sin mucho éxito. Incluso varios de ellos ya se han publicado en formato DVD. Pero si los Goya aspiran a ser una gran operación de márketing para ensalzar nuestro cine, de poco vale si el mercado da la espalda. Según datos oficiales, en el ring de la taquilla gana Almodóvar a los puntos. Algo menos de millón y medio de espectadores habrán visto ambos filmes, dejando cerca de ocho millones de euros brutos (la mitad se quedan en las salas). En los próximos quince días, Urbizu le igualará o quizá le superará. Después, vuelta a las andadas?