Laza vivió el día central de los actos del entroido en el triángulo mágico
21 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.En el denominado triángulo mágico, el lunes de entroido tiene nombre propio: Laza. La localidad vibró ayer desde la mañana hasta la noche con dos de los encuentros más enérgicos y «sucios» de toda la programación de la provincia. Al mediodía se celebró la Farrapada y Gitanada de los burros en la plaza de la Picota. Ninguna de las personas que hasta allí se acercaron se libraron de ser embestida por farrapos cubiertos de barro, que en poco tiempo cubrió la plaza de un color amarronado. Por la tarde tuvo lugar el encuentro estrella: la bajada de las hormigas y la Morena de Cimadevila hasta la plaza. No hubo tregua. Las hormigas previamente aderezadas en vinagre saltaron por los aires inundando las cabezas, ropa y todo lo que se encontraron en su camino. Cada año son más las personas que acuden a esta cita por tratarse de la más peculiar de todas.
Farelada en Verín
A pocos kilómetros de distancia, cerca de tres mil kilogramos de harina convirtieron a Verín en una ciudad nevada. Centenares de niños, y otros no tanto, se congregaron en una particular batalla campal, en la que la victoria se alcanzaba echando más cantidad de harina que nadie. También hubo celebración en Oímbra que acogió su Luns das Adegas. Un centenar de bodegas abrieron sus puertas para acoger a decenas de personas, que se desplazaron para degustar el vino de la zona.