La carpa del banquete nupcial recreaba el ambiente de un club hípico inglés
19 feb 2012 . Actualizado a las 10:23 h.«Por fuera es una carpa, pero por dentro es un palacio», comentaba uno de los invitados al enlace. El espacio central del banquete nupcial que se sirvió ayer en el Pazo do Drozo para celebrar el matrimonio de Marta Ortega y Sergio Álvarez recreaba el ambiente de un club hípico inglés. El suelo era de madera oscura, y el techo estaba pintado de color negro, con unos proyectores que aportaban luz tenue sobre cada una de las mesas redondas para diez invitados adornadas con centros de flores de tonos granates.
La mesa presidencial era alargada, con las esquinas ovaladas. Del centro colgaba una imponente lámpara de araña. Sobre las paredes forradas de terciopelo granate oscuro, cuadros de la colección familiar e imágenes de los novios. Todo de estilo muy británico, incluido el piano sobre el escenario destinado a las actuaciones -los novios contrataron al grupo de soul californiano The Pointer Sisters- y varios sofás Chester ubicados en distintos lugares del salón donde se celebró la cena. También el bar era de estilo inglés y la sala de fumadores habilitada para la ocasión estaba decorada siguiendo la misma línea british.
Bailaron «I?m Alive»
Todo este montaje corrió a cargo del personal de Inditex y de la empresa belga Pro First Event Designer, especializada en diseñar solo grandes acontecimientos. Pero, como todo queda en casa, la vajilla era de Zara Home, con platos de porcelana y oro decorados cada uno con un motivo diferente. Tras la cena, los novios abrieron el baile a los sones de la canción I?m Alive (Estoy viva) de Celine Dion.
Centenares de vecinos se agolparon a las puertas del pazo para presenciar la llegada de los invitados, que acudieron en miniautobuses o en coches particulares. La expectación fue tal que incluso algunos vecinos se subieron a los tejados.